inversiones inteligentes 1 | Page 106

EL INVERSOR INTELIGENTE demasiado con una opinión sobre el futuro que puede acabar perfectamente siendo errónea. Por lo tanto, debe reducir a toda costa sus expectativas, aunque teniendo siempre la precaución de no deprimir su espíritu. Para el inversor inteligente, la esperanza siempre es eterna, porque debe serlo. En los mercados financieros, cuanto peor parece el futuro, mejor suele acabar siendo. Un cínico dijo en una ocasión a G. K. Chesterton, el novelista y ensayista británico, «Benditos sean los que no esperan nada, porque no se sentirán decepcionados». ¿Qué respondió Chesterton?: «Benditos sean los que no esperan nada, porque disfrutarán de todo». 108