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Intervenciones en teoría cultural
pero lo más relevante es que los participantes de la Comisión
configuraron en ese momento una inusitada noción y experiencia
de negridad y de región así como del Estado y lo político.
Debido a los múltiples escenarios y diálogos asociados a la
Comisión en la reglamentación del Artículo Transitorio 55
(entre los que cabe destacar cientos de talleres de socialización
así como innumerables reuniones locales, departamentales,
regionales, nacionales y la producción de múltiples materiales
donde había que dar cuenta de sí y del momento histórico que
se enfrentaba), esa idea de las ‘comunidades negras’ como
un grupo étnico con unas tradicionalidades y singularidades
culturales se va difuminando y sedimentando. Posteriores
escenarios en la década del noventa, como el Proyecto
Biopacífico, los Comités Regionales (para la titulación
colectiva) y el Instituto de Investigaciones Ambientales del
Pacífico, permitieron una mayor difuminación y sedimentación.
No es sorprendente, entonces, que para finales de los años
noventa entre muchos académicos, activistas y funcionarios de
la etnicidad, las nociones de ‘territorio’, ‘identidad’, ‘cultura’,
‘prácticas tradicionales de producción’, ‘derechos culturales’,
entre otros, se habían sedimentado de tal forma que no solo
no podían pensar de otra manera a las gentes y lugares a las
que supuestamente se referían, sino que les era ya muy difícil
(casi imposible) ‘escuchar’ a los pobladores locales hoy o a los
documentos de hace dos o tres décadas (o producidos en otra
clave) sin traducirlos inmediatamente a su imaginario de las
‘comunidades negras’ como grupo étnico.
En los años noventa y sobre todo para la región del Pacífico, el
imaginario político de las ‘comunidades negras’ como grupo
étnico posibilita una serie de importantes logros. Además de la
noción y estrategia organizativa étnica-territorial, que viabilizó