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Intervenciones en teoría cultural
heterogeneidades dadas diferencias en los sectores poblacionales
o generacionales. Pero sí se puede afirmar que existen ciertos
contrastes en las marcaciones raciales de los cuerpos que deben
tener en consideración las diferencias nacionales, regionales y
locales, es decir, la dimensión de lugar.
Esto también es cierto en términos históricos. Las marcaciones
raciales de los cuerpos se han transformado históricamente.
Más aun, para continuar con el ejemplo de la negridad, se
podría afirmar que hay momentos históricos donde la negridad
no se constituye desde marcaciones raciales aunque, como es
obvio, apela a indicadores corporalizados referidos al color
de la piel u otros rasgos que hoy se encuentran asociados a la
racialización de los cuerpos.1 Pero cuando se constituye desde
marcaciones raciales, éstas últimas varían sustancialmente si
nos encontramos ante una imaginación racial propia del racismo
científico o una articulada al culturalismo.
Nuevamente, esta dimensión histórica no debe ser considerada
como sucesión de unas marcaciones raciales que son
abandonadas de la noche a la mañana por otras ni, menos aún,
suponer que