Intervenciones en teoría cultural | Page 194

Cuerpos racializados 193 a los engranajes y gramáticas de la imaginación racial que habitan y producen distintas corporalidades. Si se piensa en los discursos y prácticas de distinción de lo paisa, es claro cómo no es suficiente con enmarcarles en un vocabulario culturalista o regional para suspender sus abiertas configuraciones raciales, cuando no racistas. Los cuerpos racializados existen dentro de regímenes de corporalidad situados. Así, por ejemplo, la marcación racial de negridad en un cuerpo determinado depende del contexto. Un cuerpo que es considerado como ‘negro’ en una ciudad de los Estados Unidos, puede ser a su vez clasificado como ‘mestizo’ o incluso ‘blanco’ en una de América Latina. La cantautora Mercedes Sosa puede ser llamada “La Negra Sosa” en Argentina, pero muy difícilmente se hubiera colocado tal apelativo en un país como Brasil. Los regímenes de corporalidad de ambos países varían dadas sus diferentes formaciones nacionales de alteridad en las que las marcaciones raciales de los cuerpos con respecto a la negridad son bien distintas. Entre las disímiles regiones o localidades de un mismo país a menudo también sucede esto. En Colombia, por ejemplo, las marcaciones raciales de negridad corporalizadas que operan en un lugar como Medellín no son las mismas que en Cartagena o en Quibdó. Alguien que puede ser percibido como ‘negro’ en la primera ciudad, no necesariamente lo es en Cartagena o en Quibdó. Esto significa, en suma, que la negridad no debe ser entendida como un atributo inmanente a ciertos cuerpos, sino que se encuentra en función de las diferentes marcaciones raciales existentes en regímenes de corporalidad situados. Con respecto a las marcaciones raciales, nos encontramos con distintos regímenes de corporalidad en las ciudades mencionadas. Esto no quiere decir que los regímenes de corporalidad sean homogéneos en una ciudad o una región, ya que tienden a existir