Informe Evaluación 2015 | Page 33

En este contexto, pareciera que se justifica el desarrollo de acciones que sensibilicen sobre la relevancia de este tema, se intensifiquen las capacitaciones y se impongan mecanismos de control de la calidad de los datos con monitoreos permanentes. Además de los problemas en la unificación de datos, hay que considerar otras causas que también podrían estar aumentando las coberturas de forma irreal, tales como la inexacta digitación de nombres o números de identificación, la codificación incorrecta de diagnósticos, las consultas fantasmas (no verificables) pero registradas en el Sistema de Identificación Agendas y Citas (SIAC) producto de valoraciones rápidas o atenciones informales con hojas que posteriormente no se integran al expediente, entre otras. Para abordar este problema, se considera urgente la implementación de un mecanismo de control cruzado entre las consultas reportadas para la EPSS y las consultas reportadas para producción en el Plan Presupuesto, que garantice la calidad de los datos sobre los que se estiman las coberturas. Por otro lado, el uso inadecuado del expediente de salud físico ha venido siendo un problema permanente en algunas unidades desde hace mucho tiempo, lo cual ha sido difícil de corregir a pesar de la clara normativa existente al respecto. En la recolección de datos de la EPSS muy frecuentemente se encuentra el uso de formularios y sellos locales no autorizados, el uso de tintas de colores no permitidos: la utilización de correctores y marcadores, tachaduras, notas médicas superpuestas o fuera del margen, entre otros, incumpliéndose así con lo establecido en el artículo 32 del Reglamento del Expediente de Salud (CCSS, 2014). En los dos últimos años se ha reportado al Comité Institucional de Expediente de Salud tres áreas de salud por sospecha de alteración de registros, dado que las irregularidades coincidían con criterios de evaluación. Estos casos, aunque aislados, deben ser considerados seriamente por las implicaciones que pueden tener en la salud de las personas. Sería de esperar que la incorporación del Expediente Digital Único en Salud (EDUS) vaya a resolver de forma importante este problema; no obstante, mientras no esté implementado en todas las unidades, se debe seguir insistiendo en las implicaciones legales, administrativas y clínicas que puede acarrear un uso inadecuado del expediente. En otro orden de ideas, la cantidad de expedientes considerados “no evaluables” en la EPSS continua siendo grande, esto a pesar de que muchas áreas de salud han implementado estrategias de monitoreo de los sistemas de información. Dichos expedientes, que por azar fueron seleccionados dentro de la muestra a evaluar, no cumplen con los requerimientos para ser incorporados dentro de un indicador determinado, principalmente debido a fallos en la asignación de códigos de la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-10). De igual forma, se siguen detectando un número considerable de expedientes “no encontrados”, lo que evidencia una custodia inadecuada de estos documentos médico-legales, y además va en detrimento de la calidad de la atención. Por lo general esto se debe a que los expedientes están mal archivados, tienen nombres o números de identificación diferentes, o en ocasiones 33