Informe Evaluación 2015 | Page 32

La calidad de los registros en salud: un deber ineludible en la seguridad social. La unificación de datos de los menores de un año, el uso adecuado del expediente y la estimación de las coberturas entre los principales problemas a abordar. La utilización de recursos públicos lleva implícito el deber de rendir cuentas a la sociedad en general sobre el producto de éstos. En el caso de la seguridad social de nuestro país este aspecto es primordial, dado que los aportes de trabajadores, patronos y Estado deben ser manejados de forma muy eficiente, ya que de ellos depende el cuido de la salud de las personas. En este proceso de rendición de cuentas, el papel que juegan los registros en salud es fundamental porque estos son el insumo básico para demostrar la producción en salud alcanzada, así como informar acerca de las coberturas de atención, las enfermedades prevalentes y la calidad de la atención, entre otros. Asimismo, los registros en salud constituyen el punto de partida para el análisis de la gestión de los prestadores de servicios de salud, de la evaluación de las intervenciones estratégicas y en general, para el mejoramiento de los servicios prestados. Considerando esto, no cabe duda que los registros en salud son un aspecto crítico al que hay que dar un cuidadoso seguimiento. Para la Evaluación de la Prestación de Servicios de Salud (EPSS) estos son particularmente importantes, porque la calidad y veracidad de la información proporcionada a los tomadores de decisiones depende de ellos. Es por esa razón que en esta sección se hace un análisis de los principales problemas encontrados, con el propósito de buscar alternativas de solución de forma conjunta entre el nivel técnico y el operativo. En ese sentido, uno de los principales problemas relacionados con los registros en salud que se ha detectado en la recolección de datos de la EPSS, es la falta de unificación de los registros de los niños y niñas menores de un año. El inconveniente con el manejo de estos registros se da al pasar de número interno (provisional) a número de cédula (definitivo), que a pesar de ser un procedimiento protocolizado, se sigue incumpliendo a menudo, ya sea por falta de capacitación, pericia o de mecanismos de control de calidad. Las implicaciones de la falla en este registro pueden llegar a ser muy importantes, dado que se generan dos registros para la misma persona, inflando la producción ficticiamente, con lo que los datos arrojan con alguna frecuencia coberturas superiores al 100%, hacie ndo complejo el análisis e induciendo a error en la planificación de los servicios. En algunos casos, hay niños que tienen doble expediente, quedando la información personal fragmentada. 32