Informe 2018 Informe de resultados de la Evaluación de la Prest | Page 180
En términos de comportamiento del indicador por regiones, al igual que en el año 2017, la región
Chorotega es la que muestra una menor productividad de sus recursos, pues en cuanto al IER
es la que presenta un menor porcentaje de unidades con IER igual o mayor a 90 %. Este
resultado se reitera en la distribución del indicador alternativo, donde seis de sus 11 unidades
incluidas en el análisis se ubican en el grupo de CMCM más alto. Esta región se caracteriza por
tener población dispersa y una menor cantidad de población por EBAIS (83 % en relación con
la media nacional), situación que afecta la demanda y, por tanto, podría estar afectando la
productividad de los recursos.
Observando los valores del IER por área de salud durante el quinquenio 2014-2018, se puede
identificar un comportamiento relativamente consistente, en el que resalta un grupo de unidades
con tendencia a ubicarse en la frontera de producción o cerca de esta y otro que permaneció
en los últimos puestos de este escalafón, resultados que muestran la capacidad relativa del
indicador para discriminar las diferencias en productividad de las unidades. Sin embargo, un
tercer grupo mostró un comportamiento menos estable en su posición respecto a las demás
áreas de salud. Estos resultados se ven afectados por la calidad y la homogeneidad de los datos
utilizados en los análisis; sobre todo porque la cantidad y la calidad de la información
proporcionada por las unidades para el ajuste de sus datos varían entre las diferentes unidades
y de un año a otro.
En relación con el indicador CMCM, debido a que este presenta algunas debilidades (ya
mencionadas) y diferencias respecto a lo captado por el IER en términos de eficiencia, no son
comparables. Como todo indicador, el CMCM posee debilidades y fortalezas, y se considera
conveniente continuar con su proceso de mejora, utilizando, por ejemplo, promedios móviles
para incluir datos de periodos más extensos, que permitan limar el efecto de comportamientos
no uniformes en el tiempo.
Hacia nuevos Indicadores de Eficiencia
Siendo el año 2018 el último en que se utilizará el IER como indicador de eficiencia, es
importante hacer un recuento de su evolución. Este indicador se diseñó en el año 2009, con un
importante componente participativo en su diseño, y se aplicó a las unidades que
voluntariamente aceptaron participar (69 en total). El primer quinquenio de utilización del IER
fue de gran valor, pues permitió realizarle ajustes para mejorar la calidad del indicador, además
de permitir su socialización y aceptación por parte de las unidades, que dudaron en principio de
una metodología desconocida y aparentemente compleja.
En los últimos años, el IER ha jugado un papel importante, al evaluar de manera integral a todo
el equipo de atención directa de la salud de la población (alrededor de ocho grupos
profesionales), los cuales, en diversos grados y según unidades y periodos evaluados, han
sentido su responsabilidad en los resultados de la evaluación de este indicador. Se debe
reconocer, no obstante, que el sesgo de la metodología a favor del grupo profesional más
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