INFILTRACIÓN MUNDIAL - SALVADOR BORREGO E. Infiltración Mundial (Salvador Borrego E.) | Page 181

Sobre algunos aspectos de la planeada ofensiva, Moscú preguntaba a la estación secreta de Ginebra, y ésta preguntaba a los infiltrados en el Estado Mayor General Alemán. En muy poco tiempo Moscú tenía la respuesta. En ocasiones, algunos detalles valiosos quedaban en las sombras, fuera del alcance de los infiltrados. Tal parece que fue el caso en vísperas de que los alemanes iniciaran la mayor ofensiva de 1942. Hitler se proponía, utilizando cinco ejércitos alemanes, copar y destruir a los seis ejércitos soviéticos del mariscal Timoschenko. La operación era factible. Se llamaba Operación Azul. Por supuesto, Hitler sabía ya que importantes secretos estaban filtrándose hacia el enemigo y ordenó que se adoptaran las medidas más estrictas. Confiaba en Von Bock y en List, que mandaban los dos Grupos de Ejércitos alemanes en el sur de Rusia, pero cada uno sólo debería enterarse de lo indispensable para su propio Grupo. Confiaba en