INFILTRACIÓN MUNDIAL - SALVADOR BORREGO E. Infiltración Mundial (Salvador Borrego E.) | Page 182

Inmediatamente fue reforzada una compañía y se le lanzó a romper el frente por el sitio que había cruzado el avión. Más adelante, en efecto, el avión fue localizado. Ni estaba dañado, ni había huellas de lucha, ni rastro de que se hubieran quemado documentos. Reichel no apareció. Llevaba el uniforme de cintas amaranto, del Estado Mayor, y los soviéticos tenían instrucciones de que todo oficial de esa rama fuera enviado inmediatamente al alto mando comunista. (1) El general Stumme, jefe del 40º cuerpo de ejército, su ayudante, el teniente coronel Franz, y el general Von Boineburg-Lengsfeld, fueron llevados a un consejo de guerra y condenados a cinco años de prisión, pero Von Bock intercedió por ellos -en vista de su buena hoja de servicios- y luego se les destinó a otros frentes. (El general Stumme fue enviado a África). Respecto al daño que hubiera causado la escapatoria de Reichel, el mariscal Keitel, jefe del Alto Mando, opinó que toda la Operación Azul debería aplazarse. El mariscal Von Bock, jefe del Grupo de Ejércitos, y el general Von Paulus, comandante del 6º ejército, no consideraron necesario hacer tal cosa. Suponían que los rojos sólo tenían informes de lo correspondiente a un pequeño sector y que no les quedaba tiempo de tomar contramedidas. Ninguno de estos jefes concebía que Moscú ya tuviera otros muchos informes y que los valiosos datos que se había llevado Reichel completaban el cuadro del rompecabezas. Todo estaba ya preparado para la Operación Azul y se decidió lanzarla. (1) Fue falso un informe de que Reichel había sido hallado muerto y de que su cadáver había sido llevado a Karkov. LA INFILTRACIÓN DESARTICULA A LA OPERACIÓN AZUL. El oficial Joachim Weider, superviviente del estado mayor del 6º Ejército, no era simpatizador de Hitler, pero en su libro: "Stalingrado” admite que hubo un factor oculto en los sucesos de Stalingrado. Textualmente afirma: "Habían sido reveladas nuestras bases de partida y las particularidades de nuestras unidades de combate. Los ataques aéreos que el enemigo desencadenó de inmediato y que estorbaron nuestro avance, produciéndonos pérdidas por doquier, no dejaron ya duda alguna, como tampoco la dejaban las concentraciones de fuerzas enemigas, de que el mando adversario estaba preparado en sus propios frentesG Ya el comienzo de nuestro avance hacia Stalingrado se realizó bajo una estrella desafortunada". En un sector del río Donetz los alemanes descargaron un golpe, diezmaron a varias unidades soviéticas, hicieron 24.000 prisioneros y cruzaron el río, asegurándose así un trampolín para la ofensiva. Más arriba, en el ala izquierda del frente, el 2º ejército de Von Weichs y el 4º ejército blindado de Hoth iniciaron normalmente la ofensiva el 28 de junio, hacia Voronez. Siguiendo la táctica de Guderian, de dirigir a las divisiones blindadas 182