INFILTRACIÓN MUNDIAL - SALVADOR BORREGO E. Infiltración Mundial (Salvador Borrego E.) | Page 178

Pero, ¿dónde estaba esa transmisora? ¿Y quiénes le daban los informes secretos? La transmisora cambiaba constantemente de onda, pero para los expertos de la Gestapo ya era conocida le pulsación personal (a manera de grafología hertziana) del operador Schneider. Se le seguía por todos lados y se lograba localizarlo en medio de un mar de emisiones. Durante esas búsquedas encontraban frecuentemente las transmisiones cifradas del Estado Mayor General (donde estaba el General Fellgiebel) y del cuartel general de Hitler, pero ahí no tenían nada que hacer, decían, y seguían buscando en otras frecuencias. (1) Operación Barbarroja.- Paul Carell. El centro de escucha de Dresde dio datos de su descubrimiento a la estación radioinvesligadora de Sigmaringen. La transmisión de Schneider (operador de Roessler) volvió a ser pescada. Por el modo de oprimir la llave transmisora no cabía duda (para los peritos) de que se trataba de la misma emisora. Pero ya la clave era distinta. Había que empezar de nuevo a tratar de descifrarla. Además, ¿dónde estaba esa estación? De los primeros datos que pudieron averiguarse se deducía que podía hallarse en Madrid, Toulouse, Ginebra, Nurenberg o puntos intermedios. Después, atando pequeños indicios, sacando cálculos complicados, se concluyó que la transmisora se hallaba en Suiza. La Gestapo tenía comisionado a uno de sus peritos, Walter SchelIenberg, para averiguar algo en Suiza. ¿De ahí salían los informes secretos para Stalin? ¿Y cómo le llegaban de Alemania? 178