INFILTRACIÓN MUNDIAL - SALVADOR BORREGO E. Infiltración Mundial (Salvador Borrego E.) | Page 177
captado repetidamente las letras NDAF, FRX. Parecía ser una llamada, pero no se
escuchaba respuesta. Era nada menos que la llamada que el operador, Christian
Schneider (judío alemán}, ayudante principal de Rudolf Roessler, hacía desde su
estación de Ginebra, Suiza, a la estación del alto mando soviético en Moscú.
Schneider y Roessler eran quienes recibían desde Berlín, con la complicidad del
general Erich Fellgebiel, los más importantes secretos alemanes y los
retransmitían a Moscú.
La Gestapo escuchó en Dresde esa llamada y buscó en todas las ondas la
respuesta, pero no halló ninguna respuesta. Y es que ese día la radiorreceptora de
Moscú no estaba operando porque debido al avance alemán se andaba
cambiando de local. Ese hecho fortuito impidió que la Gestapo lograra una pista
valiosísima y retrasó durante meses su investigación.
Cinco meses más tarde, en una onda muy distinta (pues continuamente Schneider
y Roessler mudaban de onda de transmisión y de recepción), los radioescuchas
de la Gestapo captaron un remoto mensaje en que se mezclaban letras y
números. Los peritos lo analizaron detenidamente y encontraron que tenía cierto
parecido con las claves soviéticas. Se logró aclarar una palabra que decía
"Everhard". Se consultó a varios bibliófilos y éstos dijeron que dicha palabra
figuraba en el libro "The lron Heel". Para los expertos, eso era una tenue pista,
que mediante laboriosas deducciones y análisis matemáticos los llevó a descifrar
la clave.
Lo que entonces tuvieron ante su vista fue una serie de los más importantes
secretos militares alemanes. Esto se logró el 18 de junio de 1942.
Es decir, ese día se supo que la URSS seguía recibiendo secretos y que la
recientemente capturada y ejecutada banda de "Capilla Roja" no era la única que
realizaba esa labor, sino que existía otro grupo todavía más peligroso, como lo
había sospechado el extinto Heydrich.
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