INFILTRACIÓN MUNDIAL - SALVADOR BORREGO E. Infiltración Mundial (Salvador Borrego E.) | Page 170
idearon conectar minas superpuestas, de tal manera que los ingleses anulaban la
primera, pero al intentar sacarla hacía explosión la segunda, Otra estratagema
consistía en sembrar pedazos de hierro para que los detectores enemigos se
fatigaran desenterrándolos, antes de llegar a los campos de minas de verdad. Las
zonas minadas llegaban a ser controladas electromagnéticamente para saber si el
contrario ya había logrado abrir brechas.
En la nueva ofensiva de febrero de 1942 el Afrikakorps avanzó cientos de
kilómetros, destrozó los bastiones de Bir Hacheim, defendidos por franceses y
judíos, y dio un terrible golpe al capturar el puerto de Tobruk (junio 21), donde hizo
33.000 prisioneros.
Cuando se enteró de eso, churchill no lo quería creer. Dice que fue uno de los días
más negros de la guerra.
Rommel fue ascendido a Mariscal.
Pero el Afrikakorps tenía un talón de Aquiles: el abastecimiento, que le seguía
fallando.
El regimiento alemán de reparaciones 548 rehabilitaba rápidamente tanques y
camiones, pero había llegado al límite de lo posible.
El mariscal Kesselring quería que se capturara la isla de Malta, en el
Mediterráneo, para asegurarle el abastecimiento al Afrikakorps. Con vistas a eso
la isla fue intensamente bombardeada por la aviación alemana, que retiró aviones
del frente soviético y realizó 5.807 misiones de bombardeo.
El general Student (que tiempo antes había capturado con paracaidistas la isla de
Creta) ya tenía preparada una unidad de paracaidistas que iniciarían el asalto.
Detrás de ellos llegarían setenta mil italianos en barcos. Pero Hitler había visto a
Mussolini muy titubeante, y le dijo al general Student: "¿Pero, y luego? Puedo
asegurarle que lo que sucedería luego sería que la flota británica de Gibraltar y
Alejandría intervendrían, y entonces vería usted lo que pasaba con los italianos.
En cuanto llegasen los primeros partes por radio de las operaciones inglesas, todo
el mundo pondría rumbo a Sicilia, tanto los barcos de guerra como los transportes
italianos6 y entonces se quedaría usted con sus paracaidistas abandonados en la
isla".
De todos modos, Kesselring hacía gestiones para la captura de Malta y le decía a
Rommel que detuviera su avance adelante de Tobruk, hasta que Malta fuera
ocupada para asegurar el abastecimiento.
Rommel alegaba que si la operación de Malta dependía de la participación italiana
eso iba para largo, y que entretanto los ingleses estaban recibiendo más
refuerzos, incluso abundante material de guerra norteamericano. Decidió jugárselo
todo a una carta y continuó la ofensiva.
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