INFILTRACIÓN MUNDIAL - SALVADOR BORREGO E. Infiltración Mundial (Salvador Borrego E.) | Page 137

Y aquello era sólo el principio de la terrible amenaza. La brecha fue ensanchada hasta 125 kilómetros. Tres ejércitos soviéticos pasaban por ahí hacia la carretera Minsk-Smolensk-Moscú. Si la interceptaban, envolverían a los ejércitos alemanes 9º y 4º y los aniquilarían. Y si caían esos dos ejércitos, todo el sector central del frente se desplomaría. El general Strauss, veterano de muchas campañas, hizo esfuerzos por detener a los rojos, pero enfermó y tuvo que dejar el mando. Su jefe de Estado Mayor corrió igual suerte. Las tropas resistían en una especie de islotes rompeolas. Ya no había un frente continuo. La tragedia amenazaba por todas partes. En el Estado Mayor del 9º ejército la situación se veía perdida. Hitler se fijó entonces en el general Walther Model, el comandante de la 3ª división blindada que había participado, como cerrojo, en la superbatalla de Ucrania. Lo ascendió a comandante de ejército y lo envió al punto crítico. El relato de los supervivientes describe así la llegada del general Model al Estado Mayor del 9º ejército, que estaba a punto de perecer: "Aquel hombre irradiaba mucha energía. Valentía. Saludó a los oficiales. Arrojó el abrigo, la gorra y las orejeras sobre una silla. . .Se acercó al mapa”. Varios oficiales le explicaron la situación. Model admitió que la situación era gravísima. Luego dijo: "Lo primero que haremos será cerrar ese agujero aquí arriba _-y pasó su mano por las marcas rojas y gruesas que señalaban las irrupciones comunistas al oeste de Rzhev, entre Nikoslkoe y Solomino. Hemos de cortar las vías de suministro a las divisiones rusas que han logrado avanzar por aquí. Partiendo desde aquí abajo _-y apoyó su mano sobre Sitschevka_-, atacaremos a los rojos por el flanco y los estrangularemos". Dos oficiales, Wenck y Krueger, lo oían con escepticismo. Un tercero, Blaurock, se atrevió a preguntar suavemente: "¿Mi general, qué nos trae usted para esta operación?" "Model se quedó mirando muy tranquilo a su primer oficial de Estado Mayor y dijo: 'Yó', y se echó a reír. “Y, como aliviados, rieron también todos los presentes. Era la primera vez desde hacía días que reían en la sala de mapas del puesto de mando del 9º ejército en Sitschevka. Una risa de corazón. Un nuevo espíritu había hecho allí su entrada. "Es curioso, pero en el momento en que Model se puso al frente del 9º ejército fue como si los regimientos hubiesen cobrado nuevas fuerzas... Model se trasladaba continuamente al frente. Saltaba de pronto de su coche ante un puesto de mando de batallón, corría con su caballo por la alta nieve hasta primera línea, disparaba, elogiaba, recriminaba y se lanzaba incluso con la pistola en la mano pera ayudar a rechazar un contraataque de los rusos. 137