INFILTRACIÓN MUNDIAL - SALVADOR BORREGO E. Infiltración Mundial (Salvador Borrego E.) | Page 134

ingenio tenía que ir improvisando soluciones para los pequeños grandes problemas. (1) Durante el invierno de l94l-1942 hubo 112.627 bajas por congelación. El teniente Stoerk, que había capturado el puente del Desna en la superbatalla de Ucrania, volvió a hacer otro tanto cerca de Upa, al sureste de Tula. Valiéndose de dos prisioneros rusos, Wassil y Jakov, que habían solicitado luchar al lado de los alemanes, Stoerk y varios zapadores se fingieron prisioneros. Llevaban armas ocultas bajo los capotes. Los dos rusos aparentaban ser sus custodios. Así pudieron acercarse a los guardias del puente, que luego fueron liquidados por sorpresa. El grupo continuó adelante, en la oscuridad, y de la misma manera sorprendieron a otros centinelas. El resto de la guarnición reaccionó demasiado tarde y antes de que pudieran empuñar sus armas fue sometida: se hicieron 87 prisioneros. A cada pisada, adelante, había el peligro de las minas. Los zapadores de la 11ª división blindada retiraron de un angosto sector mil cien minas y 40 toneladas de explosivos. Los efectivos de diversas divisiones alemanas se habían reducido a un tercio. Había batallones con sólo 80 hombres. Treinta y cinco divisiones eran las que realizaban el asalto hacia Moscú. A fines de noviembre la intensidad del invierto y la falta de equipo adecuado casi paralizaron el avance. A principios de diciembre la situación era terriblemente crítica. La noche del 5 al 6 se ordenó suspender el ataque. La segunda división blindada se hallaba a 16 kilómetros al noroeste de Moscú. "Lo que resistieron aquellos hombres al aire libre, aferrados a sus ametralladoras y cañones anticarros, roza lo fantástico. Lloraban de frío y lloraban de rabia e impotencia. Habían llegado hasta su objetivo (después de más de mil kilómetros de combate y marcha), pero ya no podían conquistarlo". El 6 de diciembre llegaban al frente cien divisiones soviéticas de refuerzo. Tan sólo en el sector central, correspondiente a Moscú, se lanzaron 42 divisiones y 33 brigadas, incluyendo seis divisiones blindadas. Aquello era un cataclismo. La URSS estaba lanzando al frente cuanto tenía, habiendo retirado tropas de todos los confines de su imperio. Alemania tenía 63 divisiones intactas (cerca de un millón de hombres), pero no podía retirarlas de Europa occidental. Se hallaban de guarnición en Noruega, Holanda, Dinamarca, Francia y Yugoslavia, o combatiendo en África contra las 134