Identidades No 5, Abril, 2015 | Page 123

Durante la III Bienal se exhibió en el Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA) una elaboración instalativa de Glexis Novoa en su llamada “etapa práctica”, un conjunto alusivo que tiene el fin de demostrar irónicamente los mecanismos y engranajes del sistema del arte. Su buena techné es en sí misma critica punzante: pinta letreros de consignas que nada dicen, signos imagina- rios y recreados para manipular el lenguaje de la propaganda política del realismo socialista y los elementos figurativos del Art Decó, que pueden ser leídos como cuadros abstractos mediante la recreación sugerente a la moda del futurismo y el constructivismo ruso; héroes abstractos de medallones en enormes altares, con toda una trama visual de ironías y contra ironías. Glexis Novoa 1989. Etapa Practica Instalación El dramático canto de cisne de la época, que supuestamente parecía cerrarse, fue la exposición “El objeto esculturado”, el 4 de mayo de 1990, organizada en el Centro de Desarrollo de las Artes Visuales (CDAV). Aceptada y contemplada con cierto prejuicio, súbitamente fue suspendida y reabierta, después que la censura determinó cuales serían las obras a exponer, por causa del performance espontáneo, inesperado, del estudiante del 4to año del Instituto Superior de Arte (ISA) Ángel Delgado, quien fundó su acto artístico provocador en la tradición dadaísta y situacionista: defecar en medio de una de las salas sobre un periódico. Para algunos fue con el interés de no contaminar el piso; para otros, con ánimo de hacerlo sobre el órgano de prensa oficial del Partido Comunista. Esto dio pie a seis meses de prisión por el delito de escándalo público y así se convirtió a sí mismo en el evento artístico “Arte Preso 1242900”. Al tumbarse el Muro de Berlín y desintegrarse el campo o bloque socialista, la inestabilidad y desesperanza de los sectores de izquierda se sumaron al desbalance político-económico con múltiples 123