Identidades No 5, Abril, 2015 | Page 122

men crítico mediatizado por una estética de mundos simbólicos o paralelos a la realidad. gua de América se convertiría en el lugar donde parecía germinar una alternativa especial para las artes plásticas, un concilio intencionado, que venía intentando el punto medio del diálogo y la atenuación de todos los excesos posibles entre los artistas y la institución arte. Sus fundamentos emplazaban a los especialistas, con enfoque nuevo que se replanteaba la educación estética del público para apreciar la complejidad de las obras artísticas generadoras de una zona de conflicto en la promoción cultural. Pero tras el cierre de algunas exposiciones, el proyecto fue suspendido finalmente y con esa suerte de simulación, artistas, curadores, estudiantes y críticos llevaron a cabo el gran performance Listos para Vencer en el círculo social “José Antonio Echevarría” [antiguo Vedado Tenis Club] como respuesta al agravamiento de la contradicción artista-institución. Carlos Rodríguez Cárdenas 1987. Estudio trabajo y fusil. Mural. Ave. de los Presidentes (Borrado) Ave. de los Presidentes (Borrado) Con el Proyecto Castillo de la Fuerza y sus 18 propuestas de exhibiciones en marzo de 1989, la década parecía encontrar un nuevo camino de expresión de voluntad y esfuerzo común. El espacio expositivo de la fortaleza más anti- El gran performance de 1989. “Listos para vencer”. CSO. “José Antonio Echevarría” En medio de estas complejas condiciones históricas socioculturales, se convocó la III Bienal de La Habana para noviembre-diciembre de 1989 y algunos artistas cubanos de la nueva generación participaron. El evento ofrecía el espectro de una cultura visual diversificada: Tradición y Contemporaneidad fue el eje transversal temático que certificaba esta Bienal, concebida como proyecto orgánico e integrador apuntando hacia el adiestramiento de los especialistas de la crítica y la teoría del arte institucional, hacia el desarrollo de una incesante y compleja búsqueda de información y el descubrimiento de descubrir nuevos caminos o espacios donde reformar sus propios fundamentos. 122