IDENTIDADES 1 ESPAÑOL IDENTIDADES 9 ESPAÑOL | Page 128

Variaciones Conocerás la verdad y serás libre Ivonne C Lascaiba Hernández La Habana, Cuba D ios hace fracasar por completo los proyectos de los pueblos paganos*, pero los proyectos del Señor permanecen firmes para siempre. La situación de los cubanos se hace cada vez más difícil; muchos han perdido la perspectiva, perseverando en la falsa piedad e ideas caprichosas y testarudas que impiden alinearse con Dios y encubriendo las verdaderas intenciones del corazón. Al perderse la visión, uno de aleja cada día más de los planes secretos que Dios tiene para esta nación. El principado de este siglo, el engaño y la mentira, han conducido a una parálisis espiritual, pero… ¿ha desechado Dios a su pueblo? De ninguna manera, Él no abandona a su pueblo ni desampara a su heredad y por esa razón un remanente escogido por gracia fue llevado a otras tierras para frustrar toda maquinación y todo argumento que se levantaran contra Él. Dios no es hombre para que mienta ni hijo de hombre para que se arrepienta. Lo que prometió se cumplirá y Dios no puede ser burlado, porque suya es la tierra y su plenitud. A lo largo de estos años, los cubanos han pasado por profundos conflictos, que no son más que los diferentes tentáculos del gran dragón que atrapa y no suelta hasta destruir totalmente si no te arrepientes de tus malas obras. Así lo pudimos apreciar en aquella escena vivida por el pueblo en que muchos, desenfrenadamente incitados, exclamaron a voz de cuello la horrenda consigna de paredón en un juicio popular multitudinario que expuso sentimientos de odio y rencor. Ese rechazo ha permanecido hasta ahora en los corazones de toda una generación. ¿Qué tiene que ver uno con lo que sucedió, si no había nacido o era muy pequeño al ocurrir los hechos? Pues que estaban presentes tus padres o abuelos, y aquellos hechos marcaron la historia del pueblo cubano al violar el pacto que hizo con Dios. Y como todo lo que se haga y diga trae consecuencias, hoy se recogen los frutos malos sembrados ayer y se lleva en las espaldas lo que hicieron nuestros antepasados. Solo nos resta clamar a Dios para que tenga misericordia y perdone los pecados de todos, ya que este pueblo vive lleno de calamidades espirituales, incertidumbre y resignación, así como en la más elemental pobreza de espíritu e impiedad. A lo bueno se le dice malo y a lo malo se le dice bueno. Clamar por Dios, que es fuerte, invencible y poderoso, tardo para la ira y grande en la misericordia y la verdad, es la única solución para que las generaciones venideras puedan vivir en novedad de vida. Dios perdona la de 127