Historia sobre la música clásica. Historia insolita de la musica clasica I - Alberto | Page 95
Historia insolita de la musica clasica I
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Alberto Zurron
con una disculpa que Claudio Arrau siempre rememoraba notablemente
divertido. Dejó de tocar, se puso de pie y dijo al público: «Lo siento, pero
hay una corriente de aire tan espantosa que no puedo continuar la
ejecución». Para cuando los acomodadores descubrieron que todas las
ventanas del teatro estaban bien cerradas, Schnabel ya había puesto pies en
polvorosa hacia el hotel.
Pero el albis mas fatídico de la historia de la música es el que manchó de
negro uno de los cerebros más privilegiados de sus moradores. Hubo borrón,
pero no cuenta nueva para George Gershwin cuando en febrero de 1937,
tocando su Concierto para piano en Fa con la Filarmónica de Los Angeles, se
quedó en blanco durante unos segundos en mitad de la actuación, algo que
jamás le había ocurrido, al tiempo que sentía un olor a goma quemada a su
alrededor. Lo de la goma quemada ya no es una metáfora jocosa. Los
tumores cerebrales son así de caprichosos cuando eligen martirizar a alguno
de los cinco sentidos. No se trataba de una distracción, sino de un nuevo
movimiento de la muerte, poniendo en jaque a un rey que ya se desplazaba
sin corona de lo mucho que dolía la cabeza. El dolor desapareció para
siempre unos meses después, el 11 de julio.
La memoria como escondrijo de la altanería
En ocasiones la memoria era un arma de doble filo, normalmente arrojadiza
en quienes, como Beethoven, paladeaban con exquisitez dos únicos sabores:
el del buen vino y el de la humillación. En el verano de 1791 demostró a
todos que, a pesar de haber sido cocinero antes que fraile, con sotana
rezaba como nadie. En aquella época aún no estaba sordo, contaba veinte
años y le carcomían las ganas de demostrar que él no era como el común de
los inmortales; es decir, como el común de los músicos. Tuvo su oportunidad
viajando con el elector Maximilian Franz, quien se llevó a su orquesta en una
travesía por el Rin en un barco propio que disponía de todas las comodidades
para unos e incomodidades para otros, como Beethoven, que fue nombrado
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Preparado por Patricio Barros