Historia sobre la música clásica. Historia insolita de la musica clasica I - Alberto | Page 84
Historia insolita de la musica clasica I
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Alberto Zurron
industrial con la ayuda de microcámaras; hoy día se extraen millones de
datos bancarios por algunos brokers desalmados con la ayuda de un simple
lápiz conectado a un puerto USB. Pero… ¿cómo se las apañaban Mozart and
company en el siglo XVIII para copiar las obras musicales eclesiásticas sobre
las que pesaba prohibición de reproducción por uno de los primeros copyright
que se conocen? Estoy seguro de que la mayoría de los lectores ya lo han
adivinado. The company no lo sé, pero el niño prodigio tiraba de memoria,
como no podía ser de otra manera. Corría el mes de abril de 1771 cuando
con sus quince años recién cumplidos viajó con su padre Leopold a Roma,
donde tuvieron ocasión de asistir a la audición del famoso Miserere de
Gregorio Allegri, cuya partitura los cantores de la escolanía ocultaban
celosamente a la vista de todos para reservarse en exclusiva los derechos de
interpretación. La pieza era un movimiento coral a cinco voces que tras un
complejo desarrollo concluía a nueve voces. Ni nueve sujetos dispuestos a
razón de uno para cada voz hubieran sido capaces de memorizar una docena
de compases, pero caray, estamos hablando de Mozart, cuya cabeza
funcionaba como una perfecta grabadora, así es que se fue raudo a su casa,
buscó papel pautado y anotó la pieza completa con fiel exactitud. Mucho se
dudó de la veracidad de aquella proeza, pero cuando poco después el propio
Mozart tocó al piano la copia ante el cantante papal Christofori este verificó
la coincidencia con el original.
Dirigir con la partitura en la cabeza o con la cabeza en la partitura:
he ahí la cuestión
Sobra decir que la memoria no era distintivo único de los intérpretes. Un
audaz conductor de automóvil puede llevar metidas en su cabeza todas las
rutas imaginables antes de dar la vuelta al mundo, lo que es muy loable,
pero esa hazaña laberíntica no sería posible si antes no ha habido un director
de montaje que haya podido ensamblar las piezas del automóvil en la
fábrica. Si además ese director no tiene a su disposición planos ni máquinas
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Preparado por Patricio Barros