Historia sobre la música clásica. Historia insolita de la musica clasica I - Alberto | Seite 60

Historia insolita de la musica clasica I www.librosmaravillosos.com Alberto Zurron fueron sus únicas monedas de cambio en aquel sedoso encuentro en el que los dos hombres fueron capaces de todo salvo de discutir. Lo cierto es que la humillación por la ignorancia de otros idiomas fue un sabueso que persiguió a Shostakovich durante buena parte de su vida, desventaja de la que dio pruebas en su adolescencia. En una época de carestías como era la de la Rusia prerrevolucionaria, si para algo estaban los amigos era para hacer de claques en los conciertos, prestar dinero e intercambiar productos de primera necesidad, que para el adolescente Shostakovich no era el pan, sino el idioma, pues una vez famoso iba a necesitar salir al mundo, ganado ya lo segundo, para intentar ganarse lo primero. A priori resultaba esperanzador el acuerdo alcanzado con su amigo el musicólogo Ivan I. Sollertinski, a quien conoció en 1921, teniendo Shostakovich quince años y el otro diecinueve. En uno de sus primeros encuentros se produjo un muy provechoso paseo por San Petersburgo, si es que hacemos caso a un recordatorio del compositor de 1944: Durante la conversación constatamos que yo no sabía ningún idioma extranjero y que Ivan Ivanovich no sabía tocar el piano. Como consecuencia al día siguiente Ivan Ivanovich me daba la primera clase de alemán y yo le di clases de piano. Desgraciadamente aquellas clases tuvieron un final rápido y lamentable: ni yo aprendí alemán ni Ivan Ivanovich a prendió a tocar el piano. Ahora bien, como contrapartida a la ubérrima pradera donde los monóglotas campaban sin levantar la vista de pura vergüenza, existía una Arcadia prácticamente despoblada donde algunos escogidos hablaban y se entendían en casi todas las lenguas de Babel. Paderewski era uno de esos privilegiados. En 1906 (45 años) tuvo una solemne crisis de fe en el teclado. Así fue como durante una gira en ese año por Francia, España y Portugal escribió: «Algo sucedía con mis nervios que me hacía odiar el piano… Ya no deseaba tocar. 60 Preparado por Patricio Barros