Historia sobre la música clásica. Historia insolita de la musica clasica I - Alberto | страница 51

Historia insolita de la musica clasica I www.librosmaravillosos.com Alberto Zurron estoy dispuesto a hacerle a usted un retrato de prueba […], y sobre todo que es mucho más interesante llegar a ser pintado por un músico de mi renombre o poseer un cuadro mío que serlo por cualquier artesano cuyo nombre nadie conocerá dentro de veinte años, mientras que el mío ya pertenece hoy a la historia de la música. Por cierto, el mayestático Schönberg, al tiempo que pedía paso entre los dioses del Olimpo también pedía al editor papel pautado de grandes dimensiones para proseguir con sus Gurrelieder tras ocho años de interrupción. En sus últimos años de vida Beethoven llegó a proponer a Goethe, un tanto humillantemente, que intercediese ante el Gran Duque de Weimar con el fin de obtener una subvención para la edición de su Missa Solemnis. Goethe, que escribía como pocos pero escuchaba como muchos, ni siquiera contestó. Quizás estaba tan ocupado cortejando a Bettina Brentano como Wagner lo estaba buscando dinero bajo las piedras en los alrededores de París, bastante más difícil de encontrar que las notas para su Rienzi, por entonces a medio terminar. La inspiración le llevó directamente desde la partitura a una casa de empeño, donde hubo de vender todo lo que tenía de valor, incluyendo los anillos de boda de él y Minna, de manera que cuando se terminó el dinero aún hubo de vender los recibos de empeño. También los años de juventud de Debussy conocieron una tensísima bifurcación entre la falta de cultura y la falta de dinero. Viviendo en casa de su pretendida Marguerite Vasnier y su familia, cuenta ésta cómo en más de una ocasión sorprendió al músico enfrascado con un diccionario en la biblioteca de su padre, ya que el monotema ocupacional de la música le había convertido en un estéril intelectual y confesaba que necesitaba inyectarse muy a menudo cultura general. Según él en aquel diccionario «se aprendían muchas cosas interesantes». Sin embargo todo el aplomo que 51 Preparado por Patricio Barros