Historia sobre la música clásica. Historia insolita de la musica clasica I - Alberto | Page 487
Historia insolita de la musica clasica I
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Alberto Zurron
interrumpía para sacar unos papeles de un armario, cerrándolo después y
contando hasta cien mil. Es de suponer que los autores donasen el producto
de la recaudación a los herederos del protagonista, al que, tarde o temprano,
presupongo muerto de aburrimiento.
Brahms se dejó crecer la barba en 1881, a los cuarenta y ocho años,
argumentando que un hombre afeitado podía ser tomado por actor o
sacerdote. No terminaban ahí sus insólitas teorías. Nadie pone en duda que
madrugar, más que sano, es altamente productivo, pero hay un huso horario
que divide la temeridad de la conveniencia. Brahms se abonó al primero.
Cuando tras la muerte de Schumann su familia se trasladó a Fráncfort el
compositor adquirió la costumbre de visitarles cada año. Eugenia Schumann
recordaba las miradas reprobadoras de Brahms por las horas a las que se
levantaba la prole y la frecuencia con que les decía en Baden: «No saben
ustedes lo que se pierden no yendo a pasear por el bosque a las cinco de la
mañana».
Puccini y Leoncavallo eran dos tipos muy chistosos. El primero compuso su
ópera Manon Lescaut en distintos lugares. En el verano de 1890 tocó alquilar
una casa de campo en Vacallo, un pueblo fronterizo con Suiza. Leoncavallo
también se hallaba allí mientras componía su ópera Pagliacci, teniendo por
costumbre hacer saber a los recién llegados cuál era el tema sobre el que
estaba componiendo, de manera que en aquella época tenía colgado en su
puerta un enorme lienzo con el dibujo de un payaso. A Puccini le pareció una
idea muy original, de manera que una vez instalado colgó en su ventana el
dibujo de una mano (manon, en italiano).
En una entrevista que le hizo a Debussy una periodista inglesa cuando
contaba veintisiete años sorprendió a los lectores con un combinado de
rasgos más propio de un programa televisivo prime time de la actualidad, ya
que sostuvo que su virtud favorita era el orgullo, que su ocupación preferida
leer fumando tabacos complicados, que su idea de la desgracia era tener
demasiado calor, que de no haber sido músico le hubiera gustado ser
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Preparado por Patricio Barros