Historia sobre la música clásica. Historia insolita de la musica clasica I - Alberto | страница 477
Historia insolita de la musica clasica I
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Alberto Zurron
inflamado y prendado, y temo el momento en que tenga que dejar de la
mano este libro». Mahler siempre llevaba puestas las obras completas de
Kant, y a buen seguro que Alma no se divirtió tanto como César Franck
cuando rompió aguas para dar a luz a su segunda hija y su marido no
encontró mejor antídoto para el insportable dolor de la parturienta que leerle
en voz alta una de las Críticas. La propia Alma confesó haber esperado
sentada en un escritorio por el médico y no entender nada de aquel
galimatías. El libro de cabecera de Wagner era La fenomenología del espíritu,
de Hegel. Me refiero a que le traía de cabeza. Cuenta en sus memorias el
pintor Friedrich Peclat que en una visita que hizo al compositor en su
apartamento en Dresden en 1843 (30 años) lo encontró embebido en aquella
obra, de la que Wagner dijo que era el mejor libro que se había publicado
jamás. «Para demostrármelo —cuenta el pintor— me leyó un pasaje que le
había impresionado especialmente. No logré entenderlo bien, de modo que le
pedí que lo leyese de nuevo. Esta vez ninguno de los dos pudo entenderlo.
Lo leyó por tercera vez, y después por cuarta, hasta que finalmente nos
miramos y rompimos a reír. Ese fue el final de la Fenomenología». Brahms
ya trabajaba bastante durante el día, de manera que por la noche no estaba
ni para fenomenologías ni para Críticas, así que a sus cuarenta y dos años
aún leía cuentos de hadas y leyendas antes de dormirse. Al pianista Claudio
Arrau le tiraba un tipo de leyendas muy distintas, dado su carácter
marcadamente intelectual, y así fue como con veinte años se obligó a leer La
divina comedia en el italiano antiguo.
Los precursores del disco duro
Cuando al piano se le extraían las teclas, se le sacaba el mecanismo, se
añadían algunos pedales y se tuneaba ligeramente el bastidor, se convertía
en otra cosa que fascinaba a no pocos músicos, aunque no sonara. Al
pianista Joseph Hoffmann le chiflaban los inventos y los mecanismos de
funcionamiento endiablado. Él mismo fue pionero en el diseño de una casa
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Preparado por Patricio Barros