Historia sobre la música clásica. Historia insolita de la musica clasica I - Alberto | Page 459
Historia insolita de la musica clasica I
www.librosmaravillosos.com
Alberto Zurron
un tipo parco en palabras, pero sincero. Llevaba razón en lo uno y en lo otro,
ya que el compositor trasladó al cómico su admiración por Tiempos
modernos, pero con una sola objeción: «La música es muy mala».
Shostakovich tenía muchas cosas que decir, pero lo hacía sobre el papel
pautado; para saber algo más había que tener mucha paciencia, o regalarle
unas cuantas cajas de cigarrillos. Cuando la poetisa rusa Irina Ajmatova
insistió en visitarle en su casa tras trabar cierta amistad con él años atrás,
ciertamente fue muy bien recibida, pero no hubo más. Permanecieron cerca
de una hora sentados uno frente al otro, sin hablar, hasta que la poetisa se
levantó, se hizo una foto con él y se marchó anonadada.
Polvo eres y en polvo te convertirás. ¡una tragedia!
Si lo desmetaforizáramos, el título seguiría dicéndolo todo, porque sin duda
el amor por el orden y la limpieza es uno de los más puros que existen, ya
que suele acompañarte hasta la tumba. Y a veces, a los que viven contigo,
también. Haydn era un defensor intratable del orden, empezando por el
personal. Ya se vestía de los pies a la cabeza nada más levantarse, fuera la
hora que fuera, incluso de madrugada, costumbre que había adquirido en la
corte del príncipe de Esterhazy. Si además esperaba visita se ponía un anillo
de brillantes y una banda roja donde llevaba prendida la medalla municipal.
Mozart le seguía a la zaga. En una carta a su padre de 22 de diciembre de
1781 (24 años) se sinceraba de esta forma: «Cada día, a las seis de la
mañana, viene mi peluquero y me despierta, y a las siete ya estoy
completamente vestido». Con el correr del tiempo se ve que fue concediendo
menos valor al sueño y más a la ceremonia, ya que el 13 de febrero de 1782
escribía a su hermana: «A las seis de la mañana estoy ya siempre peinado y
arreglado, y a las siete completamete vestido». De aquella presunción física
también hacía gala Jacques Offenbach, sólo que por compasión a los demás,
estableciendo la visita de su peluquero como la primera del día para dar
459
Preparado por Patricio Barros