Historia sobre la música clásica. Historia insolita de la musica clasica I - Alberto | Página 457

Historia insolita de la musica clasica I www.librosmaravillosos.com Alberto Zurron se quedó con una sola copla: la imposibilidad de una amistad entre un león y una ameba. Lo dejaba recogido en su Diario: «Schumann es un compositor altamente dotado, pero una persona imposible. Le visité a mi regreso de París, le hablé de mi experiencia allá, conversé sobre el estado de la vida musical en Francia y después sobre el existente en Alemania, y sobre literatura y política, pero durante casi una hora no pronunció una palabra. Uno no puede llevar siempre el peso de la conversación. Una persona imposible». El carácter taciturno de Schumann se fue acentuando con el tiempo. Un tal J. K. Arnold describía su estado en una velada que ofreció Alexis Lvov, compositor del himno nacional ruso, a la que fue invitado el matrimonio Schumann en marzo de 1844: En cuanto a Schumann se mostró silencioso y reservado toda la noche, como de costumbre. Cuando los dos condes Vielhorsky o su mascullaba algo anfitrión Lvov ininteligible. le hacían Clara fue una un pregunta poco más comunicativa y respondió a todo en lugar de él. Schumann se pasó buena parte del tiempo en un rincón, cerca del piano, con la cabeza gacha. Tenía el cabello caído sobre los ojos y una expresión severa; parecía como si silbara suavemente para sí. Un paisaje desolador que proseguía en 1845 cuando Robert se unió durante un tiempo a una tertulia de artistas en una taberna de Dresden, entre los cuales estaba Max von Weber, hijo de Carl Maria, tertulia de la que muy pronto se cansó. Este era el recuerdo de Weber hijo: «Por lo general se sentaba en una mesa de cara a la pared, de espaldas a todo lo que sucedía en el lugar, con el asa de la jarra de cerveza en la mano, totalmente absorto en sus pensamientos. Fruncía los labios y parecía como si estuviera silbando suavemente para sí, aunque no se escuchaba sonido alguno». Weber terminaba diciendo que los intentos del grupo por llevarle a la conversación general eran «brusca y groseramente rechazados». El mismo Schumann 457 Preparado por Patricio Barros