Historia sobre la música clásica. Historia insolita de la musica clasica I - Alberto | Page 412

Historia insolita de la musica clasica I www.librosmaravillosos.com Alberto Zurron vean lo que escribe a su esposo Leopold en una carta de 26 de septiembre de 1777 hallándose ella de viaje con su hijo Wolfgang: «Adiós mi bien, ponte el culo en la boca, te auguro buenas noches, caga en la cama hasta quebrarla que ya ha pasado la una». ¡Señor, qué familia! Haciéndose niños para pasar al reino de los cielos Hubiera sido magnífico mandar de gira al antropólogo Cesare Lombroso por los principales teatros europeos para hacer pruebas antropométricas a no pocos compositores con el fin de evaluar su edad mental y ponerla de puntillas en equilibrio sobre la edad biológica. No sé cuánto tiempo permanecería de pie en algunos. Por ejemplo, examinar a Wagner le hubiera llevado su tiempo. Sus cambios de humor eran proverbiales. Por alguna razón que la ciencia médica desconoce la circulación de su sangre portaba unas plaquetas desactivadas y otras con su detonante, de manera que lo mismo estaba mirando risueñamente por la ventana del teatro que minutos después estaba escogiendo encolerizado el cantante apropiado para probar la resistencia del pavimento varios metros más abajo. Corría el 23 de junio de 1876 cuando se ensayaba el primer acto de Siegfried en Bayreuth. El director de la editorial Schott, el doctor Ludwig Strecker, cuenta: Wagner estaba al principio rabioso; por qué, no lo sé. Gritaba, corría de un lado para otro con los puños cerrados, pataleaba, etc. Después, repentinamente calmado, se puso a gastar bromas, cogió el cuerno de Siegfried que estaba por allí, lo sostuvo sobre su cabeza y así corrió a dar con él contra el estómago del profesor Doepler, que llegaba en ese momento. El escritor Sebastián Röckl, que en 1903 publicara un libro sobre Wagner y Luis II de Baviera, atestiguaba cómo el compositor vivía gozosamente los 412 Preparado por Patricio Barros