Historia sobre la música clásica. Historia insolita de la musica clasica I - Alberto | Page 341

Historia insolita de la musica clasica I www.librosmaravillosos.com Alberto Zurron habitación, salvo la hora de misa matutina, tras lo cual «ceno sin compañía y me voy a dormir antes de la diez». También Shostakovich buscó dormirse para siempre por culpa de aquel insomnio llamado Stalin. Dado que era poco socialista componer de espaldas al pueblo, Stalin invitaba a girarse ciento ochenta grados; con suerte unas veces se refería a la música, para ser ejecutada una vez corregida, en otras ocasiones al hombre, para ser ejecutado como única forma de corrección. Desde 1936 a 1945 Shostakovich no tuvo muy claro en cuál de las dos ejecuciones pensaba Stalin para purgar la música de mensajes impuros en lo que a él se refería, si bien todo cambió para el compositor cuando hallándose de gira por Turquía el 28 de enero de 1936 (30 años) le dio por comprar el Pravda en la estación de tren y se topó con el famoso artículo «Caos en lugar de música», a propósito de su ópera Lady Macbeth. Su espantoso contenido crítico le brindó a Shostakovich la omniscencia acerca de por dónde iban los tiros que Stalin tenía posicionados en el Kremlin apuntando a su casa de Moscú. Cuenta el cantante americano de origen ruso-polaco, Sergei Radamsky, cómo tras el estreno de la ópera el crítico de Isvestia le dijo que había preguntado al mandatario qué le había parecido la obra, contestando: «Esto es una estupidez, no es música» (Eta sumbur, a nje musyka!). A partir de aquel día Shostakovich padeció de manía persecutoria, llegando la presión a un punto en el que decidió arrojar la mortaja. Según confesó mucho tiempo después a su biógrafo Solomon Volkov en la redacción de sus memorias (extendida entre los años 1971 y 1974), «en el período acerca del cual estamos hablando ahora, estuve cerca del suicidio. El peligro me horrorizaba y no veía ninguna otra salida. En aquel momento quería desesperadamente desaparecer, era la única salida posible y yo pensaba con gusto en aquella posibilidad». En junio de 1937 los servicios secretos del NKVD interrogaron duramente a Shostakovich sobre sus posibles contactos con un grupo de conspiradores contra la vida de Stalin, sobre lo que al parecer había pruebas cercanas a la irrefutabilidad. Aquello le llevó a una 341 Preparado por Patricio Barros