Historia sobre la música clásica. Historia insolita de la musica clasica I - Alberto | Page 337

Historia insolita de la musica clasica I www.librosmaravillosos.com Alberto Zurron Hubo algo parecido al comienzo de un matrimonio, un contrato civil que destrozó su detestable hermana; desesperación de su parte y reproches de que yo no la amaba más. Cansado de la lucha contesté a eso tomando veneno frente a sus ojos. Horribles gritos de parte de Henriette (desesperación sublime), risas de mi parte (deseos de volver a escuchar otra vez sus frenéticas protestas de amor), un emético (ipecacuana), resultados que duraron diez horas, ¡y no quedaron más que dos gramos de opio! Estuve enfermo durante tres días, pero pude resistir. Otro que resistió literalmente hasta la locura fue Gaetano Donizetti. En 1837 (29 años) su esposa dio luz a un hijo, pero días después la muerte acogió en sus sombras a la madre y mes y medio después a su madre. La desesperación le llevó a calibrar la idea de suicidarse, pero las partituras le insuflaron la vida necesaria y ese año compuso Roberto Devereux, dos años después Lucia di Lammermoor, al siguiente La hija del regimiento y La favorita, para dos años después poner la guinda más cómica e imposible de prever seis años antes: Don Pasquale. Música al cuello: esa soga que al final siempre se rompe Ya lo decía Rilke: Überstehen ist Alles (Sobreponerse es todo). Para ello se necesitaba una buena materia prima y un escenario donde poder sentirse uno ave fénix sin los peligros consustanciales a un coto de caza menor. Pero la resistencia no era una opción romántica, sino una premisa anclada en un narcisismo mitológico. A los dieciocho años Mahler oyó llamar a muertos en un rapto de misantropía y se lo participó por carta a un amigo de la escuela, Josef Steiner: «¿Qué salida hay sino la autoaniquilación? Lucho como un salvaje para romper los lazos que me encadenan al repugnante e insípido pantano de esta vida». Mahler logró salir del pantano a base de amor propio 337 Preparado por Patricio Barros