Historia sobre la música clásica. Historia insolita de la musica clasica I - Alberto | Page 307
Historia insolita de la musica clasica I
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Alberto Zurron
Desde el comienzo mismo de la representación comenzaron a
oírse moderadas protestas contra la música. Y entonces,
cuando se alzó el telón sobre el grupo de lolitas patizambas y
de largas trenzas que saltaban y brincaban [se refiere a la
Danse des adolescents], estalló la tormenta […]. Dominado por
la furia llegué a un lugar detrás del escenario y entonces vi a
Diaghilev que encendía y apagaba las luces de la sala en un
último esfuerzo por calmar los ánimos. Durante el resto de la
velada permanecí entre bambalinas, detrás de Nijinsky, que
sostenía la cola de su frac, mientras de pie sobre una silla
gritaba números a los bailarines, como si hubiera sido el
patrón de un barco.
Stravinski no pudo oír cómo en un momento dado el compositor francés
Florent Schmitt, refiriéndose a las damas del elegante distrito 16, gritaba:
«¡Que se callen las putas del dieciséis!». Aquello desató más insultos,
réplicas y contrarréplicas. De repente medio centenar de personas se
desnudaron y hubo de intervenir la policía, llevándoselas a la gendarmería.
Quién le iba a decir entonces a Stravinski que un año después se
representaría su Consagración con el mismo director, Pierre Monteux, y que
el compositor sería llevado en volandas por las calles. Apuntes alternativos
de aquel estreno fueron llevados a sus Crónicas, al menos lo poco que
recordaba, ya que «abandoné la sala tras los primeros compases del
preludio, que no tardaron en arrancar risas y burlas», para terminar
armándose «un jaleo espantoso» en el que Stravinski hubo de perseguir a
Nijinsky y contenerle tirándole de la camisa, ya que «preso de la ira, trataba
de arrojarse sobre el escenario para montar un escándalo […]. Terminó por
ponerse de pie encima de una silla gritando desesperadamente a los
bailarines: “Dieciséis, diecisiete, dieciocho…” [ellos tenían su propia manera
de llevar el compás]». La propia esposa de Nijinsky, Rómola, dejó grabada
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Preparado por Patricio Barros