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Historia insolita de la musica clasica I
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Alberto Zurron
colaboró estrechamente con su marido repartiendo mucho dinero entre los
más necesitados. Su íntimo amigo Rachmaninov tomó buena nota de su
gesto y besó la bandera rusa en el mismo cuadrante donde también lo hizo
Koussevitzky, formando dúo para actuar en las principales ciudades rusas y
entregando lo recaudado a las misiones de cooperación para el rescate de los
prisioneros de guerra. Tampoco se cruzó de brazos Rachmaninov tres
décadas
más
tarde, ayudando al pueblo ruso desde el que ya era su país desde 1939, los
Estados Unidos, donando al ejército ruso grandes sumas de dinero y
medicinas, junto a las cuales hizo llegar una nota: «De un ruso al pueblo de
Rusia en su lucha contra el enemigo. Quiero creer, creo firmemente en la
victoria completa. 25 de marzo de 1942. Serguéi Rachmaninov».
Quien también lustró los bornes de la generosidad en aquellos difíciles años
fue Puccini, quien asistió con desaliento a la docena de batallas que el frente
italiano libró contra los ejércitos del imperio austrohúngaro entre los años
1915 y 1918. Su modesta contribución fue donar a los soldados los derechos
correspondientes a un año de funciones de Tosca en la Ópera Cómica de
París y a las familias de los soldados abatidos los beneficios de la función con
que se conmemoró el veinticinco aniversario del estreno de Manon Lescaut
en Turín.
Durante los cuatro años que duró la guerra Paderewski siguió dando
conciertos, pero a beneficio de inventario, es decir, del inventario de
necesidades más apremiantes que asfixiaban al pueblo polaco. Lo vivido por
el pianista con Polonia fue un auténtico matrimonio en el que jamás le entró
tentación de adulterio. En aquellos cuatro años dio numerosos conciertos
cuya recaudación destinaba a «la causa polaca» (supongo que en esta
expresión entraba y salía de todo) y se calcula que se gastó unos treinta mil
dólares en telegramas. Cuando ofrecía recitales en países angloparlantes
esperaba a que, al final, cesasen los aplausos para luego dirigirse
amablemente al público con discursos que perseguían recaudación de
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Preparado por Patricio Barros