Historia sobre la música clásica. Historia insolita de la musica clasica I - Alberto | страница 254
Historia insolita de la musica clasica I
www.librosmaravillosos.com
Alberto Zurron
como pude para un caso de enfermedad y para los meses de
verano en los que no gano prácticamente nada. Supongo que
usted comprenderá mi inquietud […]. En caso de que fuera
posible un pago regular sería muy bienvenido desde primeros
de julio.
En ese mismo mes de ese mismo año Schönberg pedía ayuda urgente para
Webern a un mecenas holandés: «Se encuentra en la más extrema
necesidad. Como padre de cuatro niños se ve siempre en el verano, cuando
cesan las clases particulares, sin ingresos, sin ninguna perspectiva de ganar
algo». Ese mismo día escribía a un mecenas suizo: «Pero aún tengo que
hablarle de una cosa: a Webern le va mal. Está totalmente sin ingresos. La
carestía es espantosa». En realidad Schönberg sólo ponía en práctica lo que
otros habían practicado con él años atrás, por ejemplo Richard Strauss. En
diciembre de 1902 (38 años) escribía a su amigo Max von Schillings sobre un
joven prácticamente desconocido llamado Arnold Schönberg, recién casado y
sin recursos económicos: «He recomendado vivamente que se conceda una
beca de mil marcos durante varios años a ese hombre que vive en la penuria
más extrema y que es dueño de un gran talento […]. Encontrarán que sus
obras, si bien por el momento un poco sobrecargadas, muestran gran talento
y dotes». Aquello caló profundamente en el joven. Cuando en 1903
Schönberg se mudó a Viena escribió esto a Strauss: «Debo despedirme de
usted por un largo tiempo. Quisiera tener la ocasión de agradecerle, honrado
maestro, nuevamente, toda la ayuda que me ha prestado a costa de su
propio sacrificio de la forma más sincera. No lo olvidaré en toda mi vida y
siempre le estaré agradecido por ello». Lo olvidó en 1946, tal como se pone
de manifiesto en una carta: «No hablo de Richard Strauss como amigo.
Aunque me ayudó en mi juventud, más tarde cambió su actitud respecto a
mí. Estoy seguro de que no le gusta mi música y en este sentido no tengo
piedad:
considero
a
estas
personas
254
como
enemigos».
Vamos,
Herr
Preparado por Patricio Barros