Historia sobre la música clásica. Historia insolita de la musica clasica I - Alberto | Page 159

Historia insolita de la musica clasica I www.librosmaravillosos.com Alberto Zurron vida. No, no se refería a la mano de un banquero, ni siquiera a la de Stalin, y es que a partir de un determinado momento el ruso prescindió de las metáforas para que se le entendiera sin las ambigüedades a que el dictador le había condenado durante casi veinte años. «Una mano puede agarrarte — decía—. Ese es el miedo de ser capturado. Y además la mano de un extraño puede quitarte tu comida. Y de ahí el miedo a pasar hambre». Chaikovski fue sumando muchas repulsas a lo largo de su vida: Inglaterra, su esposa, Puccini & company, el miedo a morir sin terminar su Primera sinfonía, los baños de agua fría, la humanidad y… la pérdida de tiempo que suponía escribir cartas. Ya sólo a su mecenas invisible Nadezhda von Meck le escribió cerca de cuatro mil, así que se entiende que, en una más de tantas, se desahogara con su editor Jürgenson: «La necesidad de dedicar tanto tiempo a escribir cartas es una carga tal para mí que desde el fondo de mi corazón maldigo todos los servicios postales del mundo». Aclaremos que Chaikovski tenía pánico a los baños de agua fría porque su madre había muerto en el transcurso de uno de ellos. En cambio, lo que agobiaba a Mozart no está nada claro, pero pocos meses antes de morir su mayor preocupación no era ver cumplida su obra, o terminar La flauta mágica, sino que su mujer resbalara mientras disfrutaba de sus baños regulares en Baden. En una carta del 5 de junio de 1791 le dice: «No te fíes del baño». Al día siguiente, 6 de junio: Espero con impaciencia una carta que me diga cómo has pasado el día de ayer; tiemblo cuando pienso en el baño de San Antón; temo mucho al peligro de que caigas por la escalera al salir […]. Si no estuvieras encinta no tendría tanto temor. Cinco días después, el 11 de junio: Ten cuidado en los baños para no caerte, ¡y no estés nunca sola! 159 Preparado por Patricio Barros