Historia sobre la música clásica. Historia insolita de la musica clasica I - Alberto | Page 141

Historia insolita de la musica clasica I www.librosmaravillosos.com Alberto Zurron profesión una bien distinta cuando cubrió una casilla en su calidad de testigo en una boda: «Jardinero». Por si esto fuera poco repudiaba la compañía de sus colegas, admitiendo en su nido tan sólo a tres polluelos: Dukas, Ysaye y Chausson. Sorprende que un perfecto dispositivo de relojería interpretativa como Pablo Casals no pudiera dominar los nervios escénicos sino cuando por fin se sentaba y apoyaba el arco en las cuerdas. Lo más curioso en un hombre hecho como pocos a su instrumento es que tuviera de joven una fobia tan intensa como impredecible: ¡al propio chelo! Ese desgarro al comenzar una actuación y no saber dónde podía ocurrir el patinazo sin poder luego frenar es lo que él llamaba el trac, que a lo largo de la carrera fue su más íntimo enemigo, enroscándosele en los pulmones desde su primer concierto a los quince años en el Teatro de Novedades hasta prácticamente su retirada. Ya de adulto dijo: «Antes de salir a escena me siento como un pasajero que se echara al mar sin saber nadar». En el caso de Chaikovski era como echarse al foso sin saber dirigir, un foso donde en lugar de músicos hubiera leones. Su terror a dirigir en público nunca lo superó del todo, pero el dinero mandaba y los miedos le necesitaban para curarse algún día de su desobediencia. El crítico musical contemporáneo de Chaikovski, Nikolai D. Kashkin, nos relata su lamentable debut orquestal cuando el 2 de marzo de 1868 (27 años) se subió al podio para dirigir varias obras propias: Cuando fui al foro para ver cómo estaba el debutante este me informó que, con gran sorpresa suya, no se sentía nada nervioso. Antes de que le llegase el turno volví a mi asiento. Pero cuando salió a la plataforma vi que estaba totalmente distrait. Apareció tímidamente, como si hubiera querido ocultarse o huir. Al llegar ante el atril parecía sobrecogido por una angustia desesperada. Olvidó por completo su composición: no veía la partitura que tenía delante y daba 141 Preparado por Patricio Barros