Historia sobre la música clásica. Historia insolita de la musica clasica I - Alberto | Page 140

Historia insolita de la musica clasica I www.librosmaravillosos.com Alberto Zurron Pero dos horas después, de noche, sufrió una crisis cardiaca por la que tuvo que permanecer varios meses en el hospital. Aún al final de su vida el compositor confesaba completamente indefenso: «Tengo miedo a todo. Tengo miedo incluso a pasar por encima de un charco, pues me parece una sima enorme». Ese mismo miedo fue el que persiguió de por vida a uno de los mejores pianistas de todos los tiempos: Ignacy Jan Paderewski. Solía salir al escenario abrasado por el pánico, tal como si los micrófonos con que a veces se topaba no fueran para grabar un concierto, sino una película snuff. Incluso en una ocasión su esposa Helena llegó a pedir a los tramoyistas algo difícilmente superable en bochorno como era… ¡que la ayudasen a empujar a su marido al escenario porque, en lo que a él atañía, se negaba a salir! Enrique Granados no sólo fue compositor, sino también bravo pianista en sus primeros tiempos. Pero al escenario saltaba con la tecla entre las piernas, preso de la desorientación y el miedo. Una vez justo antes de un concierto llamó a su doctor pidiendo una solución de urgencia a esta fobia y el facultativo se sacó de la manga una novedad como que horas antes de una actuación cogiera un martillo y unos clavos y clavara algo en la pared. Le resultó positiva la terapia y a lo largo de su vida clavó cosas absurdas con mucha frecuencia para no desmayarse sobre la banqueta. Verdi desarrolló la más improbable de las fobias en un músico: ¡la propia composición musical, incluso la música misma una vez creada! Y ello aun cuando ya tenía en su haber óperas como Nabucco, Ernani e I lombardi; en un desliz de irresponsabilidad histórica confesaba a un amigo en noviembre de 1845 (32 años) que odiaba esas «malditas notas» que había de escribir, y que sólo hallaría el alivio «cuando termine con esta carrera que aborrezco». También Debussy patinó sobre los mismos raíles, asqueado como estaba ya desde su juventud por el establishment musical, pervertidor de la música misma. Esta aversión hacia su profesión llegó al extremo de consignar como 140 Preparado por Patricio Barros