Historia sobre la música clásica. Historia insolita de la musica clasica I - Alberto | Page 133

Historia insolita de la musica clasica I www.librosmaravillosos.com Alberto Zurron varios centenares de vidas en Berlín y Viena. El temor a contraer una epidemia le acosaría en realidad el resto de su vida. Cuando Schumann abandonó Leipzig para irse a Dresden con Clara, sus dos hijas pequeñas y otra en camino, de las primeras cosas que hizo al llegar fue preguntar por la ubicación exacta del hospital local y la dirección del mejor homeópata de los alrededores. Este resultó ser el doctor Helbig, quien tuvo la fortuna de actualizar con su paciente todos los manuales de psicopatología abordados en su carrera: En cuanto se dedicaba a alguna actividad mental comenzaba a temblar y a sentirse débil, y se le enfriaban los pies. Se apoderaba de él un sentimiento de aprensión, combinado con una extraña ansiedad en cuanto a la posibilidad de morir, que adoptaba la forma de miedo a las montañas altas y a los edificios elevados, a los implementos metálicos, e incluso a las llaves y a las medicinas, como también el temor a ser envenenado. Sufría mucho de insomnio y se sentía mucho peor por las mañanas. Como solía examinar todas las recetas médicas hasta encontrar algún pretexto para tomar las medicinas en cuestión le prescribí duchas frías […]. También a Mahler le aterraba la enfermedad, tanto la propia como la ajena, llegando a irritarse en presencia de alguien que sufriera cualquier indisposición pasajera, un hecho que consideraba como una falta de consideración hacia su persona. Solía decir que «la enfermedad es falta de talento». Su terror a ser enterrado vivo le llevó a dejar escrito que a su muerte se le pinchara el corazón para asegurar las cosas. Quizá Chopin dejó este mundo antes de tiempo por no sincronizar lo suficiente sus toses y su pañuelo, ya nunca lo sabremos; pero Beethoven no tuvo ese problema. A lo largo de su vida miró mucho más la evolución de sus 133 Preparado por Patricio Barros