Historia sobre la música clásica. Historia insolita de la musica clasica I - Alberto | Página 129

Historia insolita de la musica clasica I www.librosmaravillosos.com Alberto Zurron A Enrique Arbós sólo había una cosa que le desasosegara más que las cursiladas de su amigo Albéniz impostando ejemplos en sus clases de francés, y era la eterna niebla londinense. En sus Memorias describe ese horror pormenorizadamente, hasta el punto de parecerse a un verso suelto de una narración extraordinaria de Edgar Allan Poe: Nadie que no conozca una niebla londinense puede imaginarse lo que es. Efectos rarísimos del humo conglomerado que no se disipa por falta de viento; calles libres de niebla y otras que presentan alteraciones ópticas de topografía. Cuando hay verdaderamente niebla en Londres se tiene la sensación de que incluso el propio cuerpo de uno, a partir del cuello, ha desaparecido. Piérdese el rumbo y es algo realmente pavoroso. Cualquiera puede atacarnos sin el menor riesgo personal: con dar un paso atrás tiene la impunidad asegurada. A mí me ha ocurrido tener que pasar toda la noche en un ómnibus que, completamente desorientado, se subió a una acera y rompió un farol. Recuerdo la boda de la hija de Weniawski, boda a la que no asistió nadie más que la novia, y en un estado lamentable. Yo intenté ir a la ceremonia dos y hasta tres veces y tuve que desistir y volverme; lo mismo le ocurrió al novio y a todos los invitados. Pablo de Sarasate amaba Londres en cuanto lugar ideal para hacer dinero, pero la aborrecía en todo lo demás, declarando su incapacidad de componer o estudiar en los días de niebla por toda la melancolía que le embargaba. También un tipo tan cerebral y racional como Ferruccio Busoni hubo de emplearse a fondo para sacudirse todo el spleen que le inoculó la niebla de Manchester, a donde viajó para ofrecer un recital el 24 de noviembre de 1904. Fue otro que tiró de Poe para describir aquella especie de ciudad como «un ingeniosamente ideado departamento del infierno de Dante, donde los 129 Preparado por Patricio Barros