Historia sobre la música clásica. Historia insolita de la musica clasica I - Alberto | Page 101

Historia insolita de la musica clasica I www.librosmaravillosos.com Alberto Zurron Capítulo 3 Oídos en plena forma… y en forma plana Contenido: · Padres escuchando a hijos y, ¡sorpresa!, hijos escuchando a padres · Escuchando la aguja en un pajar El oído humano no es ningún misterio para el otorrino, pero el oído del músico, en cuanto sobrehumano, sume al sector médico en el más completo desconcierto. La memoria es susceptible de mayor o menor educación mediante ejercicios prácticos que rayan la coerción; sin embargo la ultrasensibilidad receptivo-intelectiva del oído tiene mucho de genético. Es como el caparazón de las tortugas o la tinta del calamar, pero ello en un mundo a la inversa donde la generalidad de las tortugas y de los calamares nacieran sin esas armas de protección. Al músico le protegen su oído y su memoria, y en el momento en que alguna de las dos hace aguas pliega sus bártulos y se sienta en dique seco a ver pasar la vida, no la suya, sino la de los demás. Se nace con determinadas facultades ultradesarrolladas como se nace con un determinado coeficiente intelectual que nos confiere una neta responsabilidad en cuanto a su conservación y potenciación. Pero el oído absoluto es otra cosa. El músico nace con él, ha crecido con él en el útero materno y hasta ha podido identificar en qué momento el burbujeo del líquido amniótico sonaba en mi bemol mayor o en do sostenido mayor. Y además, caramba, lo recuerdan. Hablamos de seres absolutamente excepcionales como la humanidad no ha dado en sus cuatro millones de historia. Bueno, también están los futbolistas, pero esa es otra historia, que en la nuestra no merecen ni un pie de página. El oído en el músico se configura como un determinismo orgánico y no es susceptible de educación; es el oído el que condiciona a su poseedor convirtiéndolo en un ser ubicable en un plano diferente al del común de los oyentes, y ese determinismo 101 Preparado por Patricio Barros