Historia sobre la música clásica. Historia insolita de la musica clasica I - Alberto | Page 102

Historia insolita de la musica clasica I www.librosmaravillosos.com Alberto Zurron orgánico es el que propende a determinados genios a la dedicación de una actividad concreta. En algunos casos estas facultades eran advertidas en la más tierna infancia, de modo que la sorpresa en los hogares era descomunal. Casi me siento avergonzado de mi delectación cuando mi hija de tres años leyó su nombre en una pizarra, y la comparo con la de los padres de Arthur Rubinstein cuando a los dos años le colocaban de espaldas al piano y pulsaban un acorde de diez notas unísonas, que luego el niño identificaba sin error: do, re bemol, fa sostenido, la natural, etc, etc. Invito a los lectores con hijos pequeños a hacer la misma prueba casera sin falta de tener un piano al lado: siéntenlos junto a la ventana, esperen al primer bocinazo de un vehículo, y si el pequeño ha sido capaz de identificar que proviene de un punto definido muy calle arriba, justo entre el supermercado y la tintorería, envíenlo inmediatamente al conservatorio. Padres escuchando a hijos y, ¡sorpresa!, hijos escuchando a padres Eso fue lo que hicieron los padres de Rubinstein y, seguramente, los de Chaikovski al comprobar lo que ocurría cuando pulsaban a sus espaldas una tecla de las ochenta y ocho y el niño adivinaba de qué nota se trataba. Sorprende entonces que treinta y cinco años después Chaikovski reconociera que existía una combinación instrumental a la que su oído era, sin embargo, refractario, incapacitándole incluso para componer nada en tales registros. Así se lo contaba a su amiga invisible Nadezna von Meck en carta de 26 de octubre de 1880: Me pregunta por qué no escribo nunca tríos. No se inquiete por mí, amiga mía; le proporcionaría de buen grado ese placer, pero ello es superior a mis fuerzas. En efecto: por una particularidad de mi aparato auditivo no puedo soportar la unión del piano con el violín y el violonchelo. Me parece que los timbres de estos instrumentos se hurtan unos a otros. No 102 Preparado por Patricio Barros