2. Health Experts( HE): Hablemos del futuro inmediato: ¿ Cómo ve usted la evolución hacia tratamientos personalizados basados en el análisis específico de la microbiota de cada paciente? ¿ Qué herramientas diagnósticas emergentes considera más prometedoras para los próximos 5 años?
Sin duda, el desarrollo de las técnicas en el ámbito de la microbiología— porque yo además de especialista en microbiota soy microbióloga como especialidad médica— la verdad es que en este ámbito hemos visto una explosión de técnicas fascinante. Los avances han sido gigantescos y en los próximos años seguiremos viendo saltos importantes en este contexto.
Hemos pasado de técnicas diagnósticas muy convencionales, que a mí me ha tocado vivirlas: cultivos en placas, con microscopio, a todas las ciencias ómicas, como la metagenómica, la metabolómica, que son todas estas técnicas en las que se aplica la biología molecular. Este material genético ya no solo de los microorganismos sino también de las sustancias que los mismos microorganismos producen— que son los metabolitos— y descubrir ese material genético nos da muchísima información.
Hoy en día es cierto que están los test de microbiota que utilizan este tipo de pruebas de material genético en determinadas muestras. Sí que es cierto que las muestras de heces son las más usadas porque la microbiota intestinal no es la única, pero sabemos que tenemos microbiota en casi todo nuestro cuerpo: en la piel, en múltiples tejidos y órganos, en el aparato genital, en el urinario, que realmente se podrían hacer análisis de microbiota en cualquier parte de nuestro cuerpo. Pero cuando hablamos de microbiota en test, la mayoría de las veces estamos dirigiéndonos a las heces.
Es una prueba accesible, no invasiva, que cada vez cobra más protagonismo en la práctica clínica. Yo la veo como una herramienta muy interesante, nos da información muy útil que puede ayudar a los pacientes, pero tiene sus matices y limitaciones. Yo la veo como un pilar fundamental en la investigación y en la práctica clínica hay algunos pacientes que pueden beneficiarse de estos test. Pero unque algunos pacientes pueden beneficiarse, creo que antes de ordenarlos hay que hacer otras pruebas más simples que nos dan información muy valiosa que nos permite tratar al paciente y mejorarle sus síntomas. Cuando los necesitamos, ayudan mucho.
Hay que tener en cuenta que la microbiota es muy dinámica y pequeños cambios en el estilo de vida pueden provocar cambios en el perfil de la microbiota que son muy llamativos. Si, por ejemplo, un paciente un día antes de llevar la muestra al laboratorio ha tenido mucho estrés, ha comido diferente, ha dormido poco o cualquier cuestión de su vida, ese test probablemente salga muy alterado y el resultado sea que ese paciente tiene una disbiosis grave y puede ser que ese paciente en su día a día no esté tan desequilibrado. Por eso es muy importante ver ese test en un contexto clínico completo,
es muy importante tener en cuenta esto. Y estos test también, al ser de heces, no nos van a decir cómo está la microbiota a nivel del intestino delgado, solo del grueso, y solo esto también hay que tenerlo en cuenta.
Son una herramienta muy útil cuando son indicados por un profesional que esté bien entrenado en estos temas y que pueda ver al paciente dentro de todo su contexto. Luego hay herramientas emergentes: están surgiendo test de epigenética, que no miran solamente qué genes tenemos, sino cómo están funcionando en nuestro cuerpo según nuestros hábitos de vida y el entorno, entonces son muy interesantes.
A mí me gusta hacer esta analogía del piano y el pianista: el piano sería nuestra genética y con eso no podemos hacer nada, puede ser un piano magnífico de cola y puede ser un piano más sencillo, pero después viene la epigenética que es ese pianista y la partitura que toca, que van a determinar cómo es nuestra vida y cómo es nuestra salud. Y ahí es cuando cobra mucha importancia nuestros hábitos
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OCTUBRE 2025. HealthExperts