se atraganten, eso ha reducido la estimulación masticatoria que favorece el desarrollo de los huesos de la cara, que son los mismos que conforman la vía respiratoria. La falta de lactancia materna, el no fomentar una progresión adecuada en la alimentación y las alergias también contribuyen a las alteraciones craneodentofaciales.
La clave está en un abordaje integral. Hay niños que no tienen amígdalas ni adenoides agrandadas y aun así tienen problemas respiratorios al dormir, porque el origen está en la estructura ósea o en la musculatura. Si solo nos enfocamos en una parte del problema, el resultado va a ser incompleto. Por eso el especialista debe tener una visión global desde la primera consulta.
5. Health Experts( HE): ¿ Cómo distingue usted, desde su área como cirujano de cabeza y cuello, si un problema de sueño tiene solución quirúrgica o si el tratamiento debe ser de otra naturaleza?
Lo más importante es que, una vez detectado el problema, hay que tratarlo. Escucho frecuentemente a papás que les dijeron que esperaran, que el niño iba a mejorar solo. Y esa es una recomendación que puede salir muy cara: si hay un problema respiratorio durante el sueño, esperar altera y frena el desarrollo del niño. Para qué esperar a que crezca con una estructura comprometida si cada año que pasa hace que el manejo sea más complejo. En la gran mayoría de los casos en niños se puede mejorar, pero más allá de los nueve años ya vamos tarde.
En cuanto a la cirugía, el mejor momento es cuando es necesaria, y eso se determina con una evaluación integral. Hay que revisar no solo si hay amígdalas, adenoides o cornetes agrandados, sino también la estructura ósea y la musculatura. Cuando se quitan amígdalas y adenoides y el niño sigue igual, es porque no se abordó el problema de forma completa. Eso se puede identificar desde la primera consulta con un especialista que tenga esa visión integradora.
6. Health Experts( HE): El uso de pantallas antes de dormir afecta a toda la familia. ¿ Cuánto daño real le estamos haciendo a nuestro sueño y al de nuestros hijos con estos hábitos?
Las alteraciones del sueño a nivel poblacional son significativas en todo el mundo. En promedio, ya dormimos una hora menos que generaciones anteriores, y la exposición constante a pantallas no hace más que agravarlo. El impacto es evidente: recientemente salió un estudio que indica que la generación Z tiene un coeficiente intelectual menor que las generaciones previas, algo que no había ocurrido antes. Es un fenómeno multifactorial, pero uno de los puntos más relevantes es que
24
MAYO 2026. HealthExperts