Hatun Hillakuy 2008-Hatun Willakuy. Versión abreviada del Informe | Page 454
46. La CVR concluye que la lucha contra la subversión reforzó en miembros
de la policía prácticas autoritarias y represivas preexistentes. La tortura
en interrogatorios y las detenciones indebidas, que habían sido frecuentes
en el trato con la delincuencia común, adquirieron un carácter masivo
durante la acción contrasubversiva. Además, la CVR ha constatado que
las violaciones más graves de los derechos humanos por parte de agentes
de la policía fueron: ejecuciones extrajudiciales, desaparición forzada de
personas, torturas, tratos crueles, inhumanos o degradantes. La CVR
condena particularmente la práctica extendida de la violencia sexual
contra la mujer.
47. La CVR constata que, a partir de la segunda mitad de la década de 1980, la
unificación de las Fuerzas Policiales, el seguimiento de sus labores desde el
Ministerio del Interior y la fusión de distintas unidades operativas en la
Dirección de Operaciones Especiales (DOES), contribuyeron a una mejor
coordinación de acciones para la lucha contrasubversiva. Pese a ello, el sec-
tor no atendió ni reforzó lo suficiente a la DIRCOTE, unidad que había
adquirido experiencia a partir de su trabajo concentrado en Lima.
48. La CVR ha encontrado indicios que vinculan individualmente a agentes de
las Fuerzas Policiales con el mal llamado «Comando Rodrigo Franco», del
que no se ha podido determinar si era una organización centralizada o una
denominación empleada por actores diversos, no necesariamente articula-
dos entre ellos.
49. La CVR puede afirmar que el distanciamiento entre la policía y las pobla-
ciones tendió a agudizarse conforme se desenvolvía el conflicto armado
interno. Este hecho facilitó el arraigo de una mala imagen del policía como
perpetrador o, en el caso de las zonas cocaleras, como corrupto vinculado
al narcotráfico.
50. La CVR constata que a partir de 1985 las Fuerzas Policiales llegaron a tener
un conocimiento más acertado de la organización y formas de acción de
los grupos subversivos, hasta que el trabajo de inteligencia operativa de la
DINCOTE (antes DIRCOTE) logró las impecables capturas de los princi-
pales dirigentes subversivos. Destacan entre ellos las de Víctor Polay Cam-
pos, del MRTA, el 9 de junio de 1992, y la de Abimael Guzmán Reinoso, del
PCP-SL, el 12 de septiembre del mismo año. Estas capturas constituyeron
un factor fundamental para conseguir la derrota estratégica de la subver-
sión y el terrorismo.
51. La CVR constata que, a partir del golpe de Estado del 5 de abril de 1992, la
PNP fue sometida a los planes del Servicio de Inteligencia Nacional y su-
bordinada al poder militar, con un recorte significativo de sus facultades,
una distorsión de sus funciones institucionales y una cúpula involucrada
en la red de corrupción del régimen manejada por Vladimiro Montesinos.
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tuaron en las zonas de emergencia incurrieron en graves violaciones de
los derechos Humanos.