Hatun Hillakuy 2008-Hatun Willakuy. Versión abreviada del Informe | Page 452
35. En balance, durante la década de 1980 el discurso y las acciones del MRTA
contribuyeron a crear un clima en el cual el uso de la violencia pretendía
aparecer como un recurso político legítimo, favoreciendo en última instan-
cia la actividad y la expansión del PCP-SL. En la década de 1990, especial-
mente a partir de su frustrada toma del Congreso y de la toma de la resi-
dencia del embajador japonés en diciembre de 1996, el MRTA favoreció la
legitimación de la política contrasubversiva autoritaria y militarizada del
gobierno de Alberto Fujimori.
L A RESPONSABILIDAD
DE LOS
G OBIERNOS,
Y DE LOS
P ODERES
Y
A PARATOS
DEL
E STADO
36. La CVR constata que Fernando Belaunde Terry y Alan García Pérez ganaron
la presidencia en elecciones libres y directas por los ciudadanos. También lo
hizo Alberto Fujimori en 1990. Sin embargo, a partir del golpe de Estado del
5 de abril de 1992, Fujimori se convirtió en un gobernante autoritario que
buscó permanecer en el poder consolidando una autocracia corrupta.
37. La CVR hace notar que, a pesar de la subversión armada del PCP-SL y del
MRTA, y de ser notoriamente deficitaria en muchos aspectos, la democracia
respetó la separación de poderes y la libertad de expresión, celebró tres
elecciones presidenciales y parlamentarias, cuatro elecciones municipales
nacionales y elecciones regionales en 1989. Ninguna de ellas fue cuestionada.
38. La CVR constata, no obstante, que quienes gobernaron el Estado en ese
período carecieron de la comprensión necesaria y del manejo adecuado del
conflicto armado planteado por el PCP-SL y el MRTA. Existió un interés
por poner en marcha la Constitución de 1979, por desarrollar el país y por
hacer que la relación entre gobernantes y gobernados fuese expresión del
Estado de Derecho. Sin embargo, tanto el gobierno del presidente Fernando
Belaunde como el del presidente Alan García erraron al no aplicar una
estrategia integral —social, política, económica, militar, psicosocial, de in-
teligencia y de movilización del conjunto de la población— para hacer
frente de un modo eficaz y dentro de sus propios marcos democráticos a la
subversión armada y al terrorismo.
L A ACTUACIÓN DE LAS F UERZAS P OLlCIALES
39. La CVR señala que las Fuerzas Policiales tenían el deber de enfrentar a los
grupos subversivos que vulneraban los derechos fundamentales de los ciuda-
danos y reconoce la esforzada y sacrificada labor que sus miembros realizaron
durante los años de violencia. Asimismo, rinde su más sentido homenaje al
más de un millar de valerosos miembros de las fuerzas del orden que
perdieron la vida o quedaron discapacitados en cumplimiento de su deber.
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mática del secuestro, crímenes que violan no sólo la libertad de las personas
sino el derecho internacional humanitario que el MRTA afirmaba respetar.
Cabe resaltar también que el MRTA asesinó a disidentes de sus propias filas.