Hatun Hillakuy 2008-Hatun Willakuy. Versión abreviada del Informe | Seite 420

En Tarma —señala una de las personas entrevistadas— la subversión mata el desarrollo rural. Eso es uno de los primeros efectos que yo he podido detectar porque en esos movimientos nadie construye ya... Y eran zonas rurales promisorias... Tarma está lleno ahora totalmente, porque ya nadie quiere vivir en Paica o el Tambo ni en Huasahuasi, y ahí la guerrilla ha sido fuerte. 126 Por otro lado, el sentido del desarrollo de la comunidad se vio alterado por la presencia de factores externos que trastocaron la escuela, espacio considerado muy importante para la promoción de la movilidad social y el crecimiento. Las acciones del PCP-SL no sólo habían corrompido la función de los colegios, sino que los habían convertido además en un espacio peligroso para la comunidad. En las aulas los pobladores eran aleccionados en la doctrina de la subversión o eran incluso asesinados. Esa circunstancia produjo la huida de alumnos y profesores. [...] no culminé mis estudios por culpa de la subversión, por culpa de las amenazas de los ronderos mismos de la comunidad y de los militares [...]. A los jóvenes, el retraso les dio por miedo, ya no queríamos estudiar, nos encontrará, nos llevará, nos matará, no van a saber nuestros padres. Daba miedo ir al colegio, daba miedo ir a la chacra, eran como unos tigres que si nos encontraban nos comían. Eso ha dado mucho retraso a la economía, en la educación. 127 En los lugares donde habían enfrentamiento violentos, la juventud fue con- minada a realizar trabajos y desempeñar roles para los que no estaban preparados ni obligados. De esa manera hemos pasado ese momento más difícil y más crítico por los... por manos de esos asesinos, de esos malditos terroristas que sin compasión nos ha tenido a todos esos hijos que hemos quedado más de ciento veinte huérfanos, todos menores de edad. Yo soy el hijo primogénito de mi padre y me han seguido 124 125 126 127 CVR. BDI-I-P431. Audiencia pública en Huamanga (Ayacucho). Segunda sesión, 8 de abril de 2002, caso 6. Víctima de tortura a manos de las Fuerzas Armadas. CVR. BDI-I-P350. Entrevista a poblador de 65 años. Sancos, Huancasancos (Ayacucho), marzo de 2002. CVR. BDI-I -P182. Entrevista a poblador ex alcalde en La Merced (Junín), junio de 2002. CVR. BDI-I-P776. Entrevista a mujer de 24 años profesora de educación inicial, Cushiviani (Junín), 17 octubre de 2002. 407 mayor cantidad de viudas que varones», 124 sostiene en tal sentido uno de los testimonios recogido por la CVR. Entre las personas afectadas por la violencia, también se dejaron sentir acti- tudes de impotencia y desesperación por la pérdida de sus bienes, incrementado la inseguridad y la desprotección; pues «[...] toda la gente no pensaba progre- sar, nada pues, ni en sus chacras ya habían trabajado, ni sus punas, casi estaban en abandono [...]. Vivían con lo poco que tenían en sus casas, en su almacén, de ahí nada más, sus ganaditos, aquí no hay mayor cantidad de cereales, por ejem- plo, ahora despeja en la noche el hielo lo va quemar». 125 Por estas y otras razo- nes las familias afectadas por el accionar de los grupos armados consideraban que el desarrollo familiar y comunal en el campo había sido «asesinado». La violencia había dejado a las personas inermes y muchas veces sin capacidad de recuperación.