Hatun Hillakuy 2008-Hatun Willakuy. Versión abreviada del Informe | Page 418
Las personas que perdieron sus bienes y sus tiendas comerciales tuvieron
que enfrentar nuevas formas de vida, lo que les provocó una gran inestabilidad
e inseguridad en sus familias. Pero también en muchos casos se vieron en la
imposibilidad de planificar y reorganizar su vida individual y familiar. Una
consecuencia de estas disfunciones es que las familias vieron muy limitadas sus
posibilidades para educar a sus hijos. Dado el valor que representa la educación
para las familias de las zonas afectadas por el conflicto armado, la imposibilidad
de ofrecérsela a sus hijos podría traer consigo también la eventualidad de una
muerte cultural.
Ahora hay más niños huérfanos que no comen bien. Los niños que se visten
bien son lo que tienen papá y mamá a su lado. Nosotras, como madre, al ver
eso sufrimos mucho pensando como se educarán esos niños. Nosotros tampoco
podemos ayudarles porque somos viudas, porque no tenemos dinero, pensando
con qué dinero educaremos a nuestros hijos. Así nos acabamos más, por que
lloramos de la tristeza de que nuestros hijos no puedan educarse. 120
La destrucción de los medios de producción produjo perplejidad y desánimo
entre propietarios y comerciantes. Muchas organizaciones productivas, al no en-
contrar condiciones favorables, optaron por el abandono de sus empresas decla-
rándolas un fracaso. Este fracaso tiende a prolongarse por mucho tiempo sin
mayores expectativas de recuperación.
Ellos ya no quieren saber nada [los comuneros], prácticamente nos han llevado
a un fracaso [...] Pero hoy en día en ninguna comunidad hay más apoyo en cuanto
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CVR. BDI-I-P443. Audiencia pública en Huamanga (Ayacucho), abril de 2002, caso 15. Testimonio de
familiares de la víctima.
CVR. BDI-I-P414. Taller de género realizado con la participación de mujeres. Huamanga (Ayacucho),
23 de octubre de 2002.
En 1987, un nuevo atentado contra mi padre [...] El negocio cada día estaba peor,
mi padre ya no era el mismo. Ya no tenía las aptitudes comerciales que lo llevaron
a constituirse en un líder, pese a que las empresas con las que trabajaba, a las
cuales representaba, las empresas National, Panasonic, Philips, Singer, Honda,
entre otras. Le dijeron, sabes qué, Jorge, sigue trabajando nosotros te vamos a
ayudar. Pero su... su habilidad ya no era la misma, su empuje, su desempeño ya
no era el mismo […]. El negocio iba cada día peor, nosotros teníamos miedo,
pero, pero Jorge no, Jorge no tenía miedo [...]. El no tenía miedo, y a mí me
extrañaba eso, él quería seguir viviendo acá. El negocio cada día fue peor [...]. A
los dos días del matrimonio llega acá a Ayacucho y encuentra a su tienda robada,
un nuevo atentado contra mi padre, esta vez un robo ... mi padre sentó la denuncia
policial, se hizo las pesquisas necesarias, jamás se halló al culpable; en esa época
nosotros teníamos mucho miedo no queríamos ni siquiera saber quién era porque
teníamos miedo que nos mate, pero ahora queremos saber [...] siguió trabajando,
tratando de reflotar la tienda; pero no podía, las letras lo agobiaban, el tiempo lo
vencía y poco a poco fue resquebrajándose [...] mi padre quebró. 119
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bienes que la modernidad ofrecía. En muchos casos, los dueños de locales comer-
ciales no pudieron soportar que se esfumara de un momento a otro aquello que
había significado para ellos largos años de esfuerzo y sacrificio.