Hatun Hillakuy 2008-Hatun Willakuy. Versión abreviada del Informe | Page 415

402 la minka se vio severamente dañada porque estas instituciones fueron utilizadas por los actores de la violencia de manera distorsionada para diferentes fines no contemplados en la idiosincrasia comunal. Tanto el ayni como la minka son formas de intercambio que implican largos años de relaciones basadas en el conocimiento del otro, apoyadas sobre la seguridad de que los servicios prestados serán de- vueltos en una oportunidad futura. La confianza constituía, pues, la base funda- mental de la continuidad de las relaciones sociales y económicas. Sin embargo, las relaciones de confianza, en muchos casos, fueron destruidas para dar paso a otras formas de relación basadas en principios individualistas. «Acá, había minkas [...] esos trabajos en bien de la comunidad. Ya no se realizan cuando uno no ofrece trago», 1l0 declaraba alguien con cierta nostalgia y preocu- pación. El trabajo comunal había dejado de ser una institución que cohesionaba a los individuos para lograr beneficios de manera colectiva y, de ese modo, fortale- cer al grupo. No, no, ya están regresando, de uno en uno están regresando. Sí, según como ven que se tranquiliza el pueblo ya el otro dice mejor voy a regresar. Trabajan su chacra, pero no hemos quedado bien ya de esos años que hemos sido unidos, hemos trabajado por el pueblo. Ya no es unido ahora [...], ha cambiado bastante, el pueblo está triste, todo el parque también monteado. Ya la gente parece que ha perdido ese entusiasmo de trabajar por la comunidad. Sí, así hemos quedado, ¿por qué a las primeras cabezas que había, los dirigentes de la comunidad lo han terminado matándolo? Si, así hemos quedado nosotros muy, muy abandonados. 1l1 En algunos casos, comunidades enteras habían caído en el desánimo y no tenían las fuerzas suficientes para empezar de nuevo sus actividades económicas; los pobladores «casi ya no quieren participar así en las faenas», testimoniaba un dirigente de una comunidad campesina de Accomarca. ll2 Esa situación prácticamente viene desapareciendo, esa voluntad de trabajar por acción cívica [...] de hecho que va desaparecer y ahora ya quieren trabajar casi a la fuerza sólo un día, más no quieren, de dénde vamos a comer [...]. Será la situación que actualmente no se puede explicar, y ahora con lo que viene ayudas del gobierno es peor, con esa situación ya nadie quiere ir a trabajar, inclusive las mamás también se han convertido más ociosas, ya quieren recibir donaciones alimentarías ya si esperan eso nada más ya, hasta los varones se someten a eso ya. 1l3 Sin embargo, a pesar de los intensos y permanentes ataques a los que las comunidades fueron sometidas, las prestaciones de reciprocidad no desaparecie- ron totalmente y, más bien, resurgieron en los momentos difíciles. Así pues, aun en las épocas más duras, los principales afectados por el conflicto armado pudie- ron ocasionalmente recurrir a la colaboración y a la ayuda mutua para poder soste- 110 111 112 113 CVR. BDI-I-P3. Grupo focal, Vilcashuamán (Ayacucho), junio de 2002. Participación de cuatro varo- nes. CVR. BDI-I-P412. Taller de desplazados realizado en Satipo (Junín), 4 de noviembre de 2002. Partici- paron pobladores desplazados. CVR. BDI-I-P33. Entrevista a Agricultor de 54 años que fue autoridad de la comunidad de Accomarca (Ayacucho) efectuada en junio de 2002. CVR. BDI-I-P350. Entrevista realizada en Sancos, Huancasancos (Ayacucho) en marzo de 2002. El entrevistado es un poblador de 65 años, sanitario de la posta.