Hatun Hillakuy 2008-Hatun Willakuy. Versión abreviada del Informe | Page 408

[...] los hombres y mujeres haciendo caso se han ido a dormir a otros lugares para escapar y salvar sus vidas como a los montes hasta a huaycos y hasta ese momento, ya estaban quemando sus viviendas, llevándose sus ganados, frazadas, sus ollas, sus herramientas y otras cosas más que encuentran. Todo se llevan y después como vengativos, si cuando uno no quiere participar en esa acción te matan o te queman hasta dentro de tu casa junto a tus niños y todos que no pueden escapar y de ahí sales como chicharrón. Las criaturas, las madres entonces ahora, hasta a las Iglesias también lo destruyen y a los colegios también destruyen. 88 Este testimonio ilustra las modalidades de los robos, saqueos, destrucción y expoliación practicados en diversos lugares donde había enfrentamientos. El ga- nado vacuno y ovino, que constituye una forma de ahorro para estas familias, disminuyó notablemente debido a que fue robado y eliminado por el PCP-SL y las fuerzas del orden, en algunos casos y, en otros, porque la propia población los vendió a un precio menor de su valor para poder contar con recursos económicos y emigrar. Esto significó que el 34% de estas familias vieron disminuir fuertemen- te la cantidad de ganado de su propiedad, lo que ocasionó su descapitalización (Del Pino y otros 2001). En general, la población sufrió la apropiación ilícita y destrucción de su gana- do y de todos los animales de los que disponían para su subsistencia: [...] todo lo que estaba lo quemaron. La casa, todo se lo han llevado, lo que han querido. Mi mamá tenía chancho. Lo mató al chancho, con lo que había ido a la siembra, lo habían mandado para que pueda criar al chancho [...]. Pavo también había, se lo comieron el pavo, se lo agarraron las gallinas [...]. Mi hermano se había escapado del camino, más al burrito lo habían hecho cargar carne, lo que habían matado en la casa; con eso se habían escapado. De noche se habían escapado. Dónde habrán descansado, pero amanecieron en Parcco, y al día siguiente todo vieron de todo lo que habían hecho, habían chanchos, habían cortado todo [...]. 89 Los grupos subversivos incursionaban en las comunidades y se apropiaban de los bienes de los comerciantes pudientes de las zonas, pero también de las pequeñas tiendas o negocios particulares de las poblaciones, tal como narra lar- gamente una de las víctimas: Acá así, saqueando las tiendas [...] un patadón a la puerta de las tienditas, abría, sacaba sacos de arroz, azúcar, todo esto vaciado. ¿A dónde se podía quejar? [...]. Yo trabajaba en la tienda, la tienda lo vacea, me ha desmoralizado, ni más trabajé [...]. Entonces, ricién las tienditas están apareciendo, porque más anterior, como vuelvo a 88 89 CVR. BDI-I-P415. Taller de género con la participación de varones, Huamanga (Ayacucho), 23 de octubre de 2002. CVR. BDI-I-P59. Entrevista en San Juan de Lurigancho (Lima), junio de 2002. La entrevistada es una costurera de 43 años, natural de Parqo. Tanto los grupos alzados en armas como los miembros de las fuerzas del orden atentaron directamente contra los derechos personales y los bienes de los pobla- dores. Aunque las modalidades hayan sido diferentes, en ambos casos hubo re- sultados negativos con respecto a la sustracción y destrucción de las propiedades de la comunidad. Cuando la violencia llegaba, 395 El impacto de la sustracción y destrucción de bienes y empobrecimiento