Hatun Hillakuy 2008-Hatun Willakuy. Versión abreviada del Informe | Page 397

384 L AS SECUELAS SOCIOECONÓMICAS C ONSECUENCIAS DEL CONFLICTO ARMADO EN EL CAPITAL HUMANO Y SOCIAL El impacto de la violencia sobre el capital humano ha tenido efectos sumamente dramáticos, con repercusiones en distintos niveles, incluyendo el económico, al que nos referiremos en este apartado. Un primer elemento que se debe destacar es la destrucción del capital humano por hechos como el asesinato y la desaparición forzada, así como su deterioro a causa de las malas condiciones físicas y psicológi- cas en las que quedaron los individuos por efecto de la violencia. Otro elemento que contribuyó a la disminución notable del capital humano en las comunidades afectadas fue el desplazamiento masivo de su población. Finalmente, habremos de observar que el conflicto armado también generó cambios en las condiciones labora- les, pues aumentó el desempleo y el subempleo. Todas estas situaciones han tenido graves efectos en la calidad de vida de la población afectada. Como se ha mostrado en otras secciones, Ayacucho y Huancavelica fueron las regiones más afectadas por la violencia, lo que trajo consigo un serio deterioro de su economía. La principal razón se encuentra en la disminución de la población económicamente activa que, entre los períodos censales, bajó de 154 mil a 131 mil en el caso de Ayacucho, y de 107 mil a 104 mil en el de Huancavelica. No ocurrió lo mismo en otras zonas igualmente afectadas por el conflicto armado tales como Apurímac, Junín, San Martín, Huánuco o Pasco, donde la población económicamente activa tendió a crecer (CUANTO 1980- 1993; censo 1993). La muerte o desaparición de una parte de la población económicamente activa de las comunidades afectadas por la violencia generó un sinnúmero de efectos en la vida de las familias; sobre algunos de ellos se da cuenta a continuación en forma sucinta. Disminución de la capacidad productiva familiar Las acciones de violencia llevadas a cabo por los grupos subversivos y las fuerzas del orden encargadas de la lucha contrasubversiva ocasionaron la pérdida de numerosas vidas humanas y otros efectos perjudiciales para la población, men- guando la capacidad productiva de las familias de estas zonas y de regiones ente- ras. En opinión de un testimoniante, durante los años del conflicto armado inter- no «lo que realmente nos derrumbaron [son los] recursos humanos, inclusive las faenas comunales de aquella vez. ¡No teníamos pues mucha gente! Entonces no había... mano de obra, no había, había poco». 70 La dimensión del problema es aun mayor si tomamos en cuenta el valor o significado que las familias atribuyen a estas pérdidas. En la mayoría de los casos, la pérdida de las condiciones físicas y de las capa- cidades de desempeño laboral de algunos de los miembros de la familia tuvieron 70 CVR. BDI-I-P343. Entrevista en profundidad, Lucanamarca, Huancasancos (Ayacucho), marzo de 2002. Varón y regidor de 50 años; en la época de la violencia era estudiante.