Hatun Hillakuy 2008-Hatun Willakuy. Versión abreviada del Informe | Page 397
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L AS
SECUELAS SOCIOECONÓMICAS
C ONSECUENCIAS
DEL CONFLICTO ARMADO EN EL CAPITAL HUMANO Y SOCIAL
El impacto de la violencia sobre el capital humano ha tenido efectos sumamente
dramáticos, con repercusiones en distintos niveles, incluyendo el económico, al que
nos referiremos en este apartado. Un primer elemento que se debe destacar es la
destrucción del capital humano por hechos como el asesinato y la desaparición
forzada, así como su deterioro a causa de las malas condiciones físicas y psicológi-
cas en las que quedaron los individuos por efecto de la violencia. Otro elemento
que contribuyó a la disminución notable del capital humano en las comunidades
afectadas fue el desplazamiento masivo de su población. Finalmente, habremos de
observar que el conflicto armado también generó cambios en las condiciones labora-
les, pues aumentó el desempleo y el subempleo. Todas estas situaciones han tenido
graves efectos en la calidad de vida de la población afectada.
Como se ha mostrado en otras secciones, Ayacucho y Huancavelica fueron
las regiones más afectadas por la violencia, lo que trajo consigo un serio
deterioro de su economía. La principal razón se encuentra en la disminución
de la población económicamente activa que, entre los períodos censales, bajó
de 154 mil a 131 mil en el caso de Ayacucho, y de 107 mil a 104 mil en el de
Huancavelica. No ocurrió lo mismo en otras zonas igualmente afectadas por
el conflicto armado tales como Apurímac, Junín, San Martín, Huánuco o Pasco,
donde la población económicamente activa tendió a crecer (CUANTO 1980-
1993; censo 1993). La muerte o desaparición de una parte de la población
económicamente activa de las comunidades afectadas por la violencia generó
un sinnúmero de efectos en la vida de las familias; sobre algunos de ellos se
da cuenta a continuación en forma sucinta.
Disminución de la capacidad productiva familiar
Las acciones de violencia llevadas a cabo por los grupos subversivos y las fuerzas
del orden encargadas de la lucha contrasubversiva ocasionaron la pérdida de
numerosas vidas humanas y otros efectos perjudiciales para la población, men-
guando la capacidad productiva de las familias de estas zonas y de regiones ente-
ras. En opinión de un testimoniante, durante los años del conflicto armado inter-
no «lo que realmente nos derrumbaron [son los] recursos humanos, inclusive las
faenas comunales de aquella vez. ¡No teníamos pues mucha gente! Entonces no
había... mano de obra, no había, había poco». 70 La dimensión del problema es
aun mayor si tomamos en cuenta el valor o significado que las familias atribuyen
a estas pérdidas.
En la mayoría de los casos, la pérdida de las condiciones físicas y de las capa-
cidades de desempeño laboral de algunos de los miembros de la familia tuvieron
70
CVR. BDI-I-P343. Entrevista en profundidad, Lucanamarca, Huancasancos (Ayacucho), marzo de
2002. Varón y regidor de 50 años; en la época de la violencia era estudiante.