Hatun Hillakuy 2008-Hatun Willakuy. Versión abreviada del Informe | Page 396

El sistema tradicional de rotación de cargos dentro de las comunidades fue sistemáticamente destruido por los que usurpaban sus funciones. La «nueva» or- ganización subversiva pretendía un estilo socialista que la población se veía obli- gada a acatar, aun sin comprender por temor a ser sindicado corno yana uma o traidor. Por su parte, la presencia del Ejército en algunos lugares, en los que promovía la ley de arrepentimiento, provocó no sólo confusión sino desconfianza entre la gente. Muchas de sus acciones eran vistas con recelo, en razón de las malas expe- riencias vividas a lo largo del conflicto. Cuando apareció la ley de arrepentimiento, el Ejército no te investigaba de dónde o cómo es. Ellos de frente venían y te arrancaban. Por eso que todo el pueblo se ha ido a arrepentirse a Madre Mía y a causa de eso la gente ha muerto. Los han matado los senderistas. Desde ese año aquí no había autoridades, recién hace dos, tres años que hay autoridades. 68 De otro lado, la marcha de la vida ciudadana se vio alterada por la lucha por el control hegemónico del territorio. Los pobladores tenían que «pedir permiso» a las autoridades de facto para poder movilizarse. De este modo, la libertad de libre tránsito y otros aspectos de la vida ciudadana no sólo se vieron suspendidos, sino que también se imposibilitaba seguir con el sistema de intercambio y el mercado, creando un espacio reducido, controlado y sin salida. «El que salga de viaje deberá dar cuenta a la base militar. Dijo que la misión de nosotros es de combatir con los terroristas y que por tal motivo necesitaba la colaboración y cumplimiento de to- dos los comuneros. La base militar se encuentra apto para servirles a todos». 69 La ley y el orden secuestrados por la violencia del conflicto armado tienen dificultades para rehacerse, incluso en la actualidad. El proyecto anhelado de renovación dirigencial enfrenta un difícil punto de partida, pues la pérdida de dirigentes, a causa de los asesinatos, las desapariciones y los desplazamientos forzados, ha interrumpido la transmisión del aprendizaje social que significa asu- mir el liderazgo y ha retraído, por el temor y la desconfianza, a quienes les corres- pondería asumir el papel de las tareas directivas. 67 68 69 CVR. BDI-I-P256. Entrevista a religiosa dominica colombiana, Ayacucho (Ayacucho), mayo de 2002. CVR. BDI-I-P302. Entrevista grupal con mujeres, Caserío de 7 de Octubre (provincia de Leoncio Prado, Huánuco), mayo de 2002. CVR. BDI-I-P43. Transcripción de las actas de Asambleas Comunales de Accomarca (Ayacucho). Acta del año 1988. Ya no podía haber autoridades, ya no podía haber candidatos para alcaldes, ya no. Todo el mundo estaba con miedo para ser, para prestar un servicio como alcalde, como gobernador, como juez, como para declararse de tal cual partido. Las elecciones que hubo en ese tiempo había 20 ó 30 votos de los que estaban allí, mas arriesgándose, mas. Pero la gente ya no quería saber ya ni de votos ni de partidos, ni de, ni de grupos de ninguna clase, porque el pánico, el miedo era mucho y ya no sé, los que dirigían el IER en ese momento y los que querían seguir con sus partidos si por otros medios estaban haciendo, yo no sé. 67 383 les electorales, asesinando a los candidatos y amenazando a las personas que pretendían ejercer su derecho y deber primordial corno ciudadanos.