Hatun Hillakuy 2008-Hatun Willakuy. Versión abreviada del Informe | Page 383

370 presos, sin embargo la experiencia emocional de ella, la manera cómo ha impactado en su subjetividad ha quedado guardada sin la posibilidad de ser nom- brada. Este silenciamiento que se recoge en los testimonios obedece, tanto a complejos procesos psicológicos que han reprimido el sufrimiento y el dolor como defensa individual en busca de la restitución de un equilibrio aunque fuese preca- rio, como a una formación política que se sostiene en la represión de los afectos, de las necesidades e intereses individuales, colocando por encima lo que llaman «el interés general del pueblo». R EPRODUCCIÓN DE LA VIOLENCIA Como resultado de la violencia sufrida, muchos de los afectados albergan toda- vía emociones de dolor y rabia, exacerbada en algunos casos por el espectáculo de la impunidad promovida por las propias autoridades. Esos sentimientos de odio y rabia, así como los deseos de venganza, no se dirigen solamente hacia aquéllos que infligieron el daño. Sentimientos de impo- tencia asociados a agresividad, que en ocasiones desborda todo control, se diri- gen hacia las personas más cercanas, incluso las más queridas. Se hacen parte de la cotidianeidad. Quizá para alejar de sí la enorme impotencia y rabia que ha dejado la violencia vivida en su ser, algunas personas recurren a sus propias ten- dencias destructivas, orientándolas hacia aquéllos que perciben más débiles. Así, la violencia se va reproduciendo, aún a pesar de quienes la sufrieron. Las manifestaciones agresivas van desde un carácter irritable, intolerante, hasta conductas violentas, pasando por deseos de pegar a otros, castigar severamente a los hijos, etcétera: No sé, siento miedo, a veces. O sea no me siento bien, a veces me acuerdo por eso y, quizás por todo eso yo a veces a mis hijos los castigo, a veces [llanto] me afectado bastante a mí, soy un poca ligera para esas, en cuanto eso me afectado bastante, a mis hijitos. E: Y ¿por qué les pegas a tus hijitos? D: No se. Será que me he vuelto así al ver todo eso, agresiva, de repente no, porque desde niña más o menos de la edad de los seis años habré visto esa violencia, así se veía así como. 40 En algunos casos, la agresividad se manifiesta en fantasías y deseos de matar, de manera difusa como vemos en el testimonio de dos jóvenes desesperados: E: Las secuelas, ¿quiénes tuvieron mayores daños en el caso de su padre que ha fallecido? ¿Quiénes son los que más han sufrido todo esto? D: Yo, mayor parte no... E: ¿Cuántos hermanos tienes? D: Nosotros somos siete, pero de los siete. Yo me quedé solo en [HJUASAWASI] haciendo ronda, hasta que tuve 22 años. Veintidós años me fui al cuartel, salí de 40 CVR. BDI-SM-P149. Testimonio 400093, pobladora de Uchiza 1980-1990.