Hatun Hillakuy 2008-Hatun Willakuy. Versión abreviada del Informe | Page 383
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presos, sin embargo la experiencia emocional de ella, la manera cómo ha
impactado en su subjetividad ha quedado guardada sin la posibilidad de ser nom-
brada. Este silenciamiento que se recoge en los testimonios obedece, tanto a
complejos procesos psicológicos que han reprimido el sufrimiento y el dolor como
defensa individual en busca de la restitución de un equilibrio aunque fuese preca-
rio, como a una formación política que se sostiene en la represión de los afectos,
de las necesidades e intereses individuales, colocando por encima lo que llaman
«el interés general del pueblo».
R EPRODUCCIÓN DE LA VIOLENCIA
Como resultado de la violencia sufrida, muchos de los afectados albergan toda-
vía emociones de dolor y rabia, exacerbada en algunos casos por el espectáculo
de la impunidad promovida por las propias autoridades.
Esos sentimientos de odio y rabia, así como los deseos de venganza, no se
dirigen solamente hacia aquéllos que infligieron el daño. Sentimientos de impo-
tencia asociados a agresividad, que en ocasiones desborda todo control, se diri-
gen hacia las personas más cercanas, incluso las más queridas. Se hacen parte de
la cotidianeidad. Quizá para alejar de sí la enorme impotencia y rabia que ha
dejado la violencia vivida en su ser, algunas personas recurren a sus propias ten-
dencias destructivas, orientándolas hacia aquéllos que perciben más débiles.
Así, la violencia se va reproduciendo, aún a pesar de quienes la sufrieron. Las
manifestaciones agresivas van desde un carácter irritable, intolerante, hasta
conductas violentas, pasando por deseos de pegar a otros, castigar severamente
a los hijos, etcétera:
No sé, siento miedo, a veces. O sea no me siento bien, a veces me acuerdo por
eso y, quizás por todo eso yo a veces a mis hijos los castigo, a veces [llanto] me
afectado bastante a mí, soy un poca ligera para esas, en cuanto eso me afectado
bastante, a mis hijitos.
E: Y ¿por qué les pegas a tus hijitos?
D: No se. Será que me he vuelto así al ver todo eso, agresiva, de repente no,
porque desde niña más o menos de la edad de los seis años habré visto esa
violencia, así se veía así como. 40
En algunos casos, la agresividad se manifiesta en fantasías y deseos de matar,
de manera difusa como vemos en el testimonio de dos jóvenes desesperados:
E: Las secuelas, ¿quiénes tuvieron mayores daños en el caso de su padre que ha
fallecido? ¿Quiénes son los que más han sufrido todo esto?
D: Yo, mayor parte no...
E: ¿Cuántos hermanos tienes?
D: Nosotros somos siete, pero de los siete. Yo me quedé solo en [HJUASAWASI]
haciendo ronda, hasta que tuve 22 años. Veintidós años me fui al cuartel, salí de
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CVR. BDI-SM-P149. Testimonio 400093, pobladora de Uchiza 1980-1990.