Hatun Hillakuy 2008-Hatun Willakuy. Versión abreviada del Informe | Page 380

Ahí me hicieron escuchar un radio transmisor con un casete que no percibía de qué se trataba ¿no? y me daban de golpes en la cabeza, en las orejas, es decir, me golpeaban en las partes vitales de la columna vertebral, en la parte cervical, en la parte toráxico lumbar. Me daban de golpes y decían «a este sinvergüenza hay que inutilizarlo». Me decían «éste es un desgraciado terrorista», «a éste debemos de matarlo, desaparecerlo de la faz de la tierra». De tal forma de que me he desmayado dos veces, de las golpizas que estos me iban imprimiendo, y luego, usted sabe de que en esas circunstancias donde te golpean, te vejan, te dicen mil barbaridades, ¿no? 31 D ESPOJO DE LA CONDICIÓN HUMANA Los perpetradores intentaron despojar a sus víctimas de su cualidad de ser huma- no. Muchas personas afirman que fueron tratadas «como animales», «peor que animales»; en casos extremos de humillación alienante, las personas maltratadas llegan a decir que ellas mismas dudaron de su humanidad. Todo esto evidencia el carácter destructivo de la dignidad de las personas que tuvieron los actos de violencia. [...] como no sabía nada y era inocente, en ese entonces no podía referir a las interrogantes que me, que me realizaban, entonces lo único que opté por gritar, llorar, de una forma perdiendo la vida, me recuerdo claramente como si fuera ahora que yo también les pedía claramente que me maten, que ya no me torturen, hasta que perdí el conocimiento, a partir de eso, nuevamente me habían vuelto a la misma base, donde casi al día siguiente yo estaba en vida, porque no quería morir la verdad, porque tenía mis dos hijos, tiernos, pequeños y siempre en mi mente estaba presente que yo tenía que seguir viviendo, hicieron que, me recuerdo que sentía un poco de agua caliente, no sé si era terma, o agua caliente que habrían 28 29 30 31 CVR BDI-P124. Testimonio 200175. CVR. BDI-SM-P238. Testimonio 301074. CVR. Testimonio 10317, Lima, policía. CVR. BDI-SM-P322. Testimonio 411276. El PCP-SL también utilizó el maltrato físico y emocional como castigo y ame- drentamiento. «Me amenazaron con matarme, pero si me dieron golpes, a punta- piés, como cualquier cosas, como animal pues. Después me decían de que nunca más hable en contra del partido». 29 «A mi amigo le habían dado un balazo, le rociaron gasolina y le prendieron fuego, otro colega sin ojos, sin lengua, sin uñas». 30 El torturador se presenta ante el torturado provisto de poder y capacidades ilimitadas, afirma saber más de la víctima que él mismo y no acepta ninguna crítica. Exige solamente sometimiento. Tiene en sus manos la vida de la víctima. Esta afrenta a la dignidad que significa la tortura confiere al golpe o maltrato físico un carácter más destructivo de la identidad personal. Las personas que nos cuentan al respecto nos hablan de haber recibido un trato «peor que a animales», su condición de ser humano fue dejada de lado hasta la denigración. 367 amanecer, pero yo estaba me dolía los brazos, como estaba cansado, había dormido. Después de estar pensando qué voy hacer ahora, por qué me hacen esto, diciendo, pensaba todo, hasta me he recordado de mi madre, todo ya pues, ¿no? 28